El gobierno de Estados Unidos oficializó la implementación de un arancel del 25% sobre todas las importaciones de automóviles, efectivo desde las 12:01 a.m. del jueves 3 de abril de 2025. Este arancel también se aplicará a las autopartes importadas a más tardar el 3 de mayo de 2025. La medida, proclamada por el presidente Donald J. Trump bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962, se fundamenta en preocupaciones de seguridad nacional, argumentando que las importaciones masivas de vehículos y componentes automotrices debilitan la capacidad industrial estadounidense en un sector estratégico.
Según el Departamento de Comercio, desde 2019 se advirtió que la creciente participación extranjera en el mercado automotriz estadounidense compromete la autosuficiencia del país. La pandemia de COVID-19 exacerbó estas preocupaciones al revelar vulnerabilidades críticas y cuellos de botella en las cadenas globales de suministro. Además, se señala que subsidios desleales y políticas industriales agresivas por parte de gobiernos extranjeros han permitido el crecimiento acelerado de sus industrias automotrices a expensas del sector estadounidense.
Actualmente, aproximadamente el 50% de los vehículos vendidos en Estados Unidos se producen dentro del país, una proporción que no ha mejorado en los últimos años. Los nuevos aranceles se aplicarán a una amplia gama de vehículos, incluyendo sedanes, SUV, minivans, vans de carga y pickups ligeras, así como a diversas autopartes como motores, transmisiones y componentes eléctricos, detallados en los anexos de la proclama presidencial.
Para los vehículos importados bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), los importadores podrán solicitar que el arancel del 25% se calcule únicamente sobre el valor del contenido no estadounidense, previa verificación de la proporción de contenido fabricado en EE.UU. por parte del Departamento de Comercio. Si se detectan inexactitudes en esa información, el arancel se aplicará retroactivamente sobre el valor total del vehículo.
La proclama también establece la creación de un procedimiento formal para incluir nuevas autopartes sujetas a esta tarifa, mediante solicitud de productores o asociaciones industriales. Además, los vehículos y autopartes afectados que ingresen a zonas francas deberán ser registrados como de “estatus extranjero privilegiado”, sin posibilidad de reclamo posterior de devolución de aranceles.
Esta medida tendrá vigencia indefinida, salvo modificación futura por decreto presidencial. El gobierno estadounidense argumenta que, pese a esfuerzos comerciales previos como el T-MEC y la modernización del acuerdo con Corea del Sur, no se han logrado resultados suficientes para frenar la amenaza que representa la alta dependencia de insumos automotrices importados.
Foto por AFP