Las películas de protección han evolucionado a tal grado, que ya no sólo se aplican en los vidrios del coche, sino que, además, se han extendido a aplicaciones en la carrocería, sobre todo en las partes más expuestas al sol, así como en las piezas que pueden sufrir de rayones por gravilla en el asfalto, como faros y fascias.
Sin embargo, también existen componentes en el interior, como tablero y consola, en un primer paso, cuyos acabados brillantes se van rayando con el paso del tiempo y el uso, así como pantallas, tanto del cuadro de instrumentos, sistema de infoentretenimiento e incluso para manipular el aire acondicionado, que pueden maltratarse.
Ante ello, existe la posibilidad de brindar protección a dichos componentes mediante el uso de películas protectoras denominadas TPU las cuales, a diferencia de otras películas de polímero, destacan por su increíble resistencia física, como su alta resistencia a la tracción, que le permite soportar fuerzas significativas sin desgarrarse.
Pero también tienen grandes cualidades de estiramiento, que le permiten aplicarse en superficies tridimensionales complejas. Más allá de la resistencia mecánica, la película posee una resistencia excepcional a la abrasión, actuando como una capa superficial que impide este desgaste. Además, el material es altamente resistente a aceites, grasas y diversos productos químicos.
Por otro lado, la estabilidad térmica es otro pilar de la película TPU, ya que mantiene su flexibilidad incluso a temperaturas extremadamente bajas, donde otros plásticos podrían agrietarse. Por el contrario, puede soportar calor moderado sin perder sus cualidades protectoras. Este amplio rango de temperatura de funcionamiento garantiza que la película funcione de forma consistente.
El sector automotriz es quizás el consumidor más visible de película protectora TPU, principalmente en forma de película protectora de pintura.
Una capa de TPU de alta calidad proporciona un escudo transparente e invisible, que mantiene la pintura de fábrica en condiciones de exposición. Las películas más avanzadas incluso presentan propiedades de auto reparación, donde los microarañazos desaparecen al exponerse al calor del sol o del agua tibia.
LA CABINA TAMBIÉN LO VALE
Sin embargo, el uso del TPU en los coches va mucho más allá del exterior. En la cabina, este tipo de materiales se pueden instalar en zonas de alto desgaste, como tableros, salidas de aire acondicionado, manijas, volante y consolas centrales que tienen acabados brillantes, así como en las pantallas, pues no alteran la respuesta del dispositivo ante la manipulación con los dedos y repelen la suciedad y las manchas, facilitando la limpieza y el mantenimiento del interior del vehículo.
En Ciudad de México existen varias tiendas especializadas en la venta e instalación de este material para el interior del coche y uno de ellos es PFPAutos, quienes ofrecen un amplio catálogo de películas TPU ya cortadas en función del modelo del coche.
Por ejemplo, un kit de película TPU para el interior de un Kia K3, incluye una película protectora para pantalla de infoentretenimiento, 10 piezas para botones de volante, siete piezas para panel de aire acondicionado, tres piezas para botón de encendido e indicadores de cambios, dos piezas para manijas y un kit de instalación, que consta de un atomizador, cuña de goma y paño de microfibra; su precio es de 599 pesos.
Si la colocas tú mismo, en el atomizador se coloca una mezcla que preparas con una gota de jabón líquido mezclada en 25 mililitros de agua limpia (de botella o garrafón). Este líquido ayudará a manipular más fácilmente la película PPF durante la instalación.
Lo ideal es que la instalación se haga a una temperatura ambiente de entre 10°C y 25°C. Las temperaturas muy altas pueden hacer que la película se estire o adhiera prematuramente y las muy bajas pueden impedir una buena adhesión. Si tu auto ha estado expuesto a sol intenso, ponlo en la sombra y espera que se enfríe antes de comenzar el proceso de instalación de tus películas PPF.
Para un Mazda 3 2024 a 2026, está disponible un set de película TPU para interior e incluye una película protectora para el panel de instrumentos; una para la pantalla de infoentretenimiento; una para el área de palanca de velocidades; una para el área de cubierta de portavasos; cuatro películas para botonera de control de ventanas (piloto, copiloto y traseros) y el kit de instalación, todo por 559 pesos.
Si tienes una Volkswagen Tiguan de la actual generación, en versión Comfortline o Trendline, está disponible un kit que incluye dos películas protectoras para pantalla de infoentretenimiento; tres para clúster de instrumentos; una para detalle del tablero; una para panel de luz interior; una para perilla; cuatro para detalles de las cuatro puertas y el kit de instalación; su precio es de 1,099 pesos.
En el caso de que tengas una Chevrolet Captiva de 2022 a 2026, está disponible un set que ofrece dos piezas para pantalla de infoentretenimiento; una para clúster de instrumentos; dos piezas para el área de palanca de la transmisión; cuatro piezas para manijas exteriores y un kit de instalación, por un precio de 799 pesos.
Lo ideal es acudir con un instalador profesional para que coloque el kit en el interior, pero si eres paciente y tienes el tiempo, puedes instalarla tú mismo. Como puedes observar, son muchas las opciones que existen, tanto para vehículos de volumen como para vehículos premium, de modo que instalar este tipo de materiales no sólo protegerán estas superficies en el interior del coche, sino que mantendrá su valor de reventa al estar en buen estado.