facebook comscore
Los Extraños Casos de la Neumonía Atípica en Puebla

Los Extraños Casos de la Neumonía Atípica en Puebla

Columnas lunes 27 de abril de 2020 - 18:40

En un hospital público de Puebla se dio un fenómeno extraño.

(Todos los fenómenos suelen serlo).

En la última semana llegaron 8 pacientes enfermos —de los denominados “sospechosos”— al área de urgencias.

Todos, faltaba menos, con “insuficiencia respiratoria”.

2 iban en calidad de “positivos”.

(Es decir: infectados por el coronavirus).

El resto ingresó por otras vías.

Era la primera vez que a ese hospital llegaban tantos casos.

Y había de todo: jóvenes y viejos.

(Dicho hospital, por cierto, sólo cuenta con 24 ventiladores: 12 para adultos y 12 para el área de pediatría).

En cosa de horas murieron 7.

Y aquí viene lo extraordinario.

2 murieron por coronavirus.

5, faltaba más, por “neumonía atípica”.

¿Cuál fue el criterio que prevaleció?

Según algunos médicos consultados, la Federación les dio instrucciones de diagnosticar como “neumonía atípica” los casos que no hayan sido pasados por “pruebas”.

Lo malo es que la mayoría entra por la ventana del baño.

Es decir: sin la “prueba” de rigor.

¿Motivo?

Las “pruebas” salen caras.

Y hay que administrarlas.

En dicho hospital constantemente ha empezado a activarse el “Código BS”.

Traducción: “Código de Bioseguridad (pb COVID)”.

Hace unas horas ingresó por cierto una joven de 20 años de edad en calidad de “COVID POSITIVO + POS”.

La operaron de apendicitis, pero iba cargada de coronavirus.

Y hace unos días llegó una mujer, aparentemente sana, de 36 años de edad —al margen de los siete muertos de la semana pasada—, y falleció.

La duda mata: ¿la metieron en la lista del covid-19?

Hay que decirlo: en dicho hospital no existen los suficientes insumos para hacerle frente al bicho.

Carecen de guantes suficientes.

Y ya no hablemos de cubrebocas.

Hay, eso sí, muchas ganas de enfrentarse contra la pandemia.

Sobra corazón en los médicos y en las enfermeras.

Pero eso a veces no basta.

He aquí un ejemplo del modelo López-Gatell.

Una buena mayoría de los decesos en el país tiene un dictamen médico:

“Muerte por neumonía atípica”.

O por “diabetes”.

O por “derrame cerebral”.

O por “apendicitis”.

O por “hipertensión”.

O por “infarto”.

Todo menos por coronavirus.

El maquillaje es lo mejor en estos casos.

(En la Secretaría de Salud del estado de Puebla saben perfectamente donde se dieron las tragedias aquí citadas).

En el mundo feliz de López-Gatell empiezan a apilarse los cadáveres.

Y un día se saldrán del clóset.

Un día, también, lo aplastarán como han venido aplastando los ánimos de los familiares.

Todos ellos son las otras víctimas.

Parientes cercanos de algo parecido a un material tóxico al que urge tirar a un cementerio para llenarlo de cal.

Al viejo estilo.

(Cualquier parecido con Pedro Páramo es una fatal coincidencia).

Retomemos la historias.

Si de 7 muertos, sólo 2 entran en la Clasificación López-Gatell”, podemos imaginar cuántos decesos por coronavirus hay en realidad.

Hoy por hoy, en el listado oficial andan en los mil 500.

Haga el hipócrita lector la multiplicación adecuada.

Ésa será la cifra real.

Mentir no ayuda en estos casos.

Los muertos que vos evitáis, un día empezarán a jalar las patas.



México, la Vergüenza. Un estudio de la Universidad de Oxford —realizado el 26 de abril— revela cosas atroces en América Latina.

México está en segundo lugar, después de Brasil, en el número de muertes por coronavirus.

Y ocupa el último lugar en el número de pruebas aplicadas para detectar a las víctimas del virus.

El mundo al revés.

En cuanto a casos detectados, nuestro lugar es el tercero después de Brasil y Perú.

Paraguay —el otro pulgarcito de América Latina— goza de cabal salud en cuantos a muerte y casos detectados.

¡Se encuentra en último lugar!

¿Qué hicieron ahí que nosotros dejamos de hacer?

Se guardaron en sus casas con anticipación, observaron las reglas de la sana distancia y aplicaron las pruebas necesarias?

Todo aquello que un López —López-Gatell, por supuesto— fue incapaz de organizar.

Es la vida real.

Es lo qué hay.

Es lo que nos toca.

Y, además, aquí nos tocó nacer: en la región más mentirosa del aire.


Envie un mensaje al numero 55-11-40-90-52 por WhatsApp con la palabra SUSCRIBIR para recibir las noticias más importantes.

/CR

Etiquetas


Notas Relacionadas
¿La IA acabará con la humanidad? Columnas
2026-09-24 - 06:34
Gobernar también es cuidar Columnas
2026-09-24 - 06:25
El festín de los anticipados Columnas
2026-09-24 - 06:20
Los bebés no debieron morir Columnas
2026-09-23 - 06:30
Lo que PISA 2025 se llevó Columnas
2026-09-22 - 06:25
Ser joven ya no es como antes Columnas
2026-09-20 - 20:46
+ -