Hace unos días te dije que probablemente ya usas inteligencia artificial aunque no te hayas dado cuenta. Hoy tengo que contarte algo bastante menos tranquilizador:
Las personas que están construyendo la IA más avanzada del mundo están discutiendo públicamente si algún día podrían perder el control sobre ella.
Y no, esto no viene de una película de Terminator. Todo empezó cuando Jacob Coxson, un investigador que trabajó en OpenAI y Anthropic, renunció y lanzó una bomba: advirtió que quienes están construyendo estos sistemas creen que podrían representar un peligro para la humanidad. Después, Evan Hubinger, investigador de seguridad de Claude, fue todavía más lejos: habló de una probabilidad superior al 10 por ciento de extinción humana durante la próxima década.
Sí. Extinción humana por inteligencia artificial.
Como comprenderás, después de semejante declaración se armó la discusión más viral de los últimos tiempos y que, obviamente, tienes que conocer: Elon Musk entró a la conversación con humor negro; cuando le preguntaron si todos íbamos a morir, contestó algo difícil de refutar: la tasa de mortalidad humana sigue siendo del 100 por ciento.
Pero después se puso serio. Su argumento es sencillo: conforme estos sistemas se vuelven más capaces, necesitamos mejores maneras de comprobar que siguen haciendo aquello para lo que fueron diseñados.
Y propuso algo interesante: que las grandes empresas de IA prueben los modelos de sus competidores antes de lanzarlos al público. Algo así como que ChatGPT revise a Claude, Claude a Gemini y los demás hagan lo mismo entre ellos.
Pero aquí empieza lo bueno.
Porque no todos creen que estamos al borde del apocalipsis.
En un gran evento realizado la semana pasada, Jensen Huang, CEO de Nvidia —quédate con su nombre: su empresa fabrica los chips que hacen funcionar gran parte de la IA— dijo que estas predicciones son exageradas.
Y aquí se puso mejor: en pleno evento sonó su teléfono. Era Donald Trump.
Trump dijo que el miedo a que la IA tome el control es “un engaño”, que “los robots no van a tomar el control” y que frenar el desarrollo de IA solo le daría ventaja a China (este Trump siempre atacando).
Jensen obviamente está de acuerdo en que este escándalo es para engañarnos a todos… pues claro, pequeño detalle: Nvidia gana muchísimo dinero mientras más crece la IA.
En lo que son peras o manzanas, hay algo que sí sabemos: la inteligencia artificial es extraordinariamente poderosa y nadie tiene todavía todas las respuestas.
Pero espera. Antes de que cierres ChatGPT y regreses a Google, pongamos las cosas en perspectiva. Que exista un riesgo no significa que mañana una computadora vaya a despertar de mal humor y decida conquistar Puebla. Significa algo mucho más útil para nosotros:
No debemos confundir inteligencia artificial con magia.
Hay que probarla. Supervisarla. Cuestionarla. Ponerle límites. Y jamás entregarle una decisión importante simplemente porque contestó con mucha seguridad.
Eso aplica para quienes construyen los modelos más avanzados del planeta…pero también para ti cuando le entregas tus cuentas, contratos, información de clientes o decisiones de tu negocio.
La discusión ya no es si vamos a usar inteligencia artificial. Ya la estamos usando.
Así que te dejo una pregunta: ¿Y si el verdadero peligro no es que la inteligencia artificial tome el control… sino que se lo estemos entregando nosotros?
Me encantará leer tu respuesta en mis redes: @mmontserratmm.ia