En algún momento de nuestras vidas nos damos cuentas de que hemos crecido. Para Sabrina Carpenter, la evolución llegó con su segundo álbum.
La evolución musical de Sabrina.
Mucho antes de que se convirtiera en una sensación mundial de la música pop, la estadunidense vivía un éxito moderado desde sus primeros días como actriz de Disney quien, como algunas otras emanadas de la cadena, emprendió un camino propio.
Tras su debut discográfico en 2015 con Eyes Wide Open, Carpenter encontró sus mejores zonas de desempeño, que es el pop y el dance pop.
Es con Evolution que escuchamos exactamente eso, una evolución en el concepto musical de Sabrina y un crecimiento como intérprete. Si bien en ese momento nos recordaba por momentos a Ariana Grande, Carpenter estaba en el rumbo de descubrirse como cantante y como marca.
“On Purpose” y “Thumbs”, fueron los dos sencillos que se promocionaron con el álbum y que le valieron buenas críticas a la intérprete nacida el 11 de mayo de 1999, en Quakertown, Pennsylvania.
Otra de las ventajas de este álbum es que varias de sus canciones ya se escuchan pensadas como para ser reproducidas en los clubes nocturnos, lugares que son vías perfectas para la difusión.