La alcaldesa sanandreseña señala que todo lo que tiene lo ha ganado de manera honrada, fruto del trabajo de toda su familia; además, reitera que sus acciones están apegadas a la humildad, una característica que jamás traicionaría por quedar bien con los demás.
Por Mario Alberto Mejía
Karina Pérez Popoca se ha ganado un espacio en la vida política poblana gracias a su voz crítica. En esta parte de la conversación con ContraRéplica Puebla acepta hablar de un personaje polémico de MORENA: la presidenta Claudia Rivera Vivanco. Y enciende los botones de pánico: los votantes pueden decepcionarse de nosotros si nos convertimos en todo aquello que combatimos. También aborda las miserias humanas que la han descalificado por cuestiones de raza y de género, así como su relación con los desarrolladores inmobiliarios.
MAM: El encanto de ser presidenta municipal tiene muchas tentaciones. Lo vemos en otros municipios. Tú, en cambio, manejas un auto modesto. Tu vestimenta no es ostentosa. No te veo con bolsas Chanel o Birkin. No viajas a Viena o a París. No te asesora Jodorowsky ni haces viajes astrales. No te veo en medio de esa parafernalia de auxiliares y escoltas que suelen acompañar a las nuevas mujeres de poder. ¿Cómo le haces para vencer la tentación? ¿Cómo le haces para no tomar la manzana que te ofrece Eva?
KP: Lo mío no es lo material. Sigo viviendo como soy.
MAM: ¿Sigues viviendo en la misma casa?
KP: Llevo 23 años viviendo en la misma casa, fruto del trabajo de la familia, de mi esposo principalmente. Todo lo he ganado de manera honrada y dándole a mis hijos vestido, comida y calzado sin deberle nada a nadie. Yo soy como todos. No soy diferente. Yo llegué con algo que no quiero perder: el amor al prójimo, el activismo, la lucha, las lágrimas, las risas. El hecho de no tener una camioneta del año ni andar con guardaespaldas, ni vestir las mejores ropas o portar las mejores joyas, lo hago por convicción. No lo hago por quedar bien con los demás y ser falsamente humilde. La humildad está en las acciones de nuestro corazón. Eso es lo que no quiero perder.
No me voy a traicionar a mí misma ni a los demás.
MAM: Tú has hecho una reflexión en el sentido de que la gente que votó por ustedes puede decepcionarse por algunas acciones de compañeros tuyos. Claudia Rivera, presidenta municipal de Puebla, por ejemplo, no va de la mano con las expectativas de la gente que votó por ustedes. Tú vas por un lado con una visión de izquierda, en tanto que Claudia Rivera parece una panista emboscada o una priista.
KP: Yo conozco a Claudia. La conocí en un proceso corto durante el tiempo de campaña como presidenta, y le reconozco muchas cualidades. Sobre todo las de las libertades entre el hombre y la mujer. Le reconozco esa lucha. Nos registramos juntas como precandidatas en la sede de Morena, y fuimos y llegamos juntas. Y comimos juntas al terminar.
Es difícil para nosotras como mujeres hacer gobierno. Pero ya en el ejercicio de las responsabilidades, nuestras acciones hablan de lo que realicemos. Yo no soy quién para juzgarla ni tampoco busco entrar en un proceso de confrontación, pero también tenemos que reconocer cuando algo ha venido caminando mal.
Dicen que en política la percepción es realidad. A veces difiero. El pronunciamiento que voy a hacer no lo hago de presidenta a presidenta, porque sería impropio meterme en ámbitos que tienen que ver con la autonomía municipal. Lo voy a hacer quitándome en este momento la investidura. Como ciudadana, pues. Como luchadora social. Cuando rompemos corazones es muy difícil reconstruirlos. Es muy difícil levantarse de una decepción.
Eso es lo más complicado. El costo que corres no sólo es volver a vivir un proceso electoral, sino que te traicionas a ti misma y decepcionas a los demás.
Andrés Manuel está siendo Andrés Manuel. Don Miguel está siendo don Miguel. Como se ha dicho, él no vendió una imagen. Él llegó a ser. Karina está siendo Karina. En el ejercicio de estas situaciones, cada uno encuentra el camino que quiere tomar. Yo tengo la fortuna de tener una relación interesante —sobre todo en el aspecto del respeto entre el gobernador del estado y la presidenta municipal de San Andrés Cholula— con don Miguel. No por servilismo de la presidenta al gobernador. No por condicionamiento del gobernador a la presidenta. Es una relación que se da por el valor del respeto, de la amistad y de la lealtad. Un día le entregué mi lealtad a don Miguel. No me arrepiento. No espero nada a cambio de esa lealtad. Mi lealtad es el trabajo.
Regresando al tema de la compañera (Claudia Rivera), el respeto a la ciudadanía es generar esas acciones que un día juramos hacer. Dijera el buen Juan Gabriel: "Lo que se ve no se juzga". Yo no soy quién para juzgarla. Yo sólo te hablo de que como compañeras de un proyecto debe imperar ese sentimiento del movimiento que nos llevó a ser gobierno. Ésas ansias de justicia, esas ansias de demostrar que no nos estamos convirtiendo en lo mismo que un día juramos combatir. Si no lo hacemos, el ciudadano juzga y critica. Y finalmente se decepciona.
MISERIAS HUMANAS
MAM: Hay miserias humanas en la vida, presidenta. Como la que expresó un periodista cuando te quiso descalificar y evidenció no sólo su misoginia, sino su clasismo, su racismo y, hasta cierto punto, su fascismo. ¿Qué te dejó eso?
KP: Que el banco de mi amor no tiene cabida para cheques sin fondos de descalificación. A mí no me genera nada, Mario Alberto. No me debo a los medios, no me debo a un poder político, no me debo a intereses económicos. Me debo a una ciudadanía, a un pueblo y a una comunidad. No me interesa lo que opine un medio que busca difamar, calumniar, ofender, denigrar. Yo siempre hablo de que nadie da lo que no tiene. Él sabrá las carencias que tiene y quizás salen que cuando las pone frente al espejo, ¿no? Yo también veo las carencias que tengo y trato de corregirlas. A Karina no le afecta que la llamen indígena, que la llamen gordita, que la llamen morena. Yo lo que espero es que al salir a las calles la gente no me ofenda, no me reclame, no me confronte, no me agreda.
Cuando escuché este tipo de descalificaciones no me afectaron. Pero la fortaleza emocional que tenga Karina quizás no lo tenga otra compañera mujer. A ella quizás sí le afecta, sí le duele, sí la hace sufrir. En muchas ocasiones esa violencia que se genera les quita la vida a muchas mujeres. En este caso es muy claro que el razonamiento de esta persona que me atacó fue “no me pagas, te pego”. Y yo siempre digo: "Pues qué crees? Pégame. Porque si no cedo por amor, mucho menos por poder".
Meterte con la condición física de una mujer, con su condición espiritual, emocional, de raza, es muy bajo. Cree que los complejos de él son los complejos que uno tiene. Sus descalificaciones hablan de una calidad humana y moral denigrante. No es posible que en pleno siglo XXI sigamos permitiendo este tipo de situaciones. Por eso salí a dar un posicionamiento acompañada de otras mujeres. Y no lo hice por mí. Lo hice por quienes no tienen voz. ¿Cómo se sentirán aquellas mujeres que vienen de las comunidades, que apenas saben leer y escribir, y que se ven abusadas, que se ven humilladas, que se ven sobajadas, porque alguien que tiene un medio las denigra hasta el grado de querer pisotearlas? Eso no lo debemos permitir.
¿QUÉ HACEMOS CON LOS RICOS?
MAM: Como presidenta municipal te has tenido que sentar con los ricos de San Andrés Cholula. O gente que vive en otros lados, pero que tiene desarrollos inmobiliarios ahí. ¿Cómo los veías antes —cuando eras activista— y cómo los ves ahora?
KP: Los sigo viendo con la misma mirada de respeto. No he tenido ninguna confrontación con ningún sector, con ninguna cámara empresarial ni con los grandes desarrolladores de nuestro municipio. Con todos tenemos una regla de oro: la honestidad por delante. Aquí, en las manos de la presidenta municipal, sus asuntos se resolverán acompañados del tema de la legalidad. Que el ingreso tenga que ir a las arcas de la tesorería municipal. Se acabaron las dádivas, el tráfico de influencias. Con todos me he sentado: con los principales actores en materia de desarrollo económico he tenido una interacción importante y directa generando condiciones de recaudación en beneficio del municipio. Una cosa es lo que ellos eran con los que se fueron y otra cosa es lo que son cuando se sientan frente a la presidenta de San Andrés Cholula. La que está al frente es quien porta la investidura, no la activista, la luchadora social. Ya no soy oposición. La decisión la tomo yo. Antes dependía de la decisión de otros, pero hoy yo soy la presidenta, Mario Alberto.
MAM: ¿ Y dónde se quedó la activista?
KP: La activista se quedó en la mirada de la ciudadana. Sigo luchando por lo que creo.
MAM: ¿No esta en el aire esa tentación de que la activista quiera regresar a impugnar?
KP: Voy a partir de la máxima del jefe, al que quiero y, como sabes, respeto mucho no por ser el gobernador, sino porque él y yo tenemos coincidencias muy grandes que van en el sentido de la justicia. Y la máxima del jefe es que él no busca venganza. Él busca justicia. Yo también busco justicia. Y ahí es donde está la activista, la luchadora, la opositora.
MAM: El presidente López Obrador se pregunta: ¿Qué hacemos con los ricos? ¿Te haces la misma pregunta en un municipio donde hay tantos ricos invirtiendo?
KP: No. Yo no me pregunto qué hacemos con los ricos. Yo me pregunto cómo nos integramos todos para alcanzar lo que todos queremos. Nosotros recaudamos a través del pago de derechos y de impuestos, y al mismo tiempo transmitimos esa recaudación en obras muy concretas en beneficio de los ciudadanos. Yo quiero que San Andrés, después de 3 años, pueda acercarse a los primeros lugares en desarrollo social. No sólo en recaudación. Hoy estamos realizando obras de infraestructura educativa, en equipamiento deportivo. Obras importantes como la Avenida del Sol, que hoy se construyó. ¿De qué sirve ser un municipio rico en recaudación y pobre en infraestructura? De nada. Eso es lo que estamos cambiando.