Por Guadalupe Juárez
El tren México-Puebla-Veracruz implicará una reestructura del territorio que incrementará la actividad comercial, la movilidad de personas y el intercambio de productos, indicó Carlos Francisco Valverde Díaz de León, coordinador del doctorado de Hábitat y Sustentabilidad de la Ibero Puebla.
En entrevista con esta casa editorial, el académico refirió que es necesario conocer el proyecto completo, así como las ciudades por las que atravesará el tren, debido a que la ruta de pasajeros es de 1862, por lo que hay que revisar el tipo de tecnología a utilizar y el modelo de negocio a usar para que sea sustentable a largo tiempo.
El investigador comentó que otro factor a tomar en cuenta es la tipografía de los lugares por los que va a transitar el tren, ya que de eso depende la velocidad, lo cual adelantó lo ideal sería un ferrocarril con velocidad media.
Asimismo, se pronunció por optar por el uso de combustible que no tenga un mayor impacto ambiental, lo cual ya ha expresado como una preocupación el nuevo gobierno en el cuidado de medio ambiente.
Sobre el modelo económico dijo que por lo regular hay subsidios por parte del gobierno federal, además de inversiones privadas.En este sentido, se pronunció por combinar el tren de pasajeros con el de carga.
En cuanto a la ampliación de la Amozoc-Perote, Valverde Díaz de León opinó que se tendría que optar por otros proyectos de movilidad en la zona como un tren suburbano, ya que de lo contrario la vialidad colapsaría en ocho o 10 años, debido al incremento del uso del vehículo en zonas metropolitana.
Atoyac, con visión integral de rescate
En tanto, Valentina Campos Cabral, directora del Instituto de Investigaciones en Medio Ambiente Xabier Gorostiaga de la Ibero Puebla, aseguró que la propuesta de priorizar el saneamiento del río Atoyac en sus acciones de gobierno “habla bien” de la presidenta de México, ya que abordó la problemática desde una visión integral que contempla el cuidado de cuencas, bosques y agua.
En entrevista por separado, la investigadora opinó que es un buen arranque de la administración de la morenista el asumir su corresponsabilidad en las problemáticas de este tipo, al igual que llamar a la coordinación con los diferentes órdenes de gobierno implicados.
Campos Cabral sugirió que se lleve a cabo un diagnóstico de la situación actual del Atoyac, se tome en cuenta a otros sectores como las comunidades que viven en inmediaciones del afluente, así como aplicar la ley existente en sanciones que no sean más fáciles de asumir que evitar el daño.
También, se pronunció por definir el marco legal como la Ley General de Aguas y un plan hídrico.
Por último, pidió no solo a los ciudadanos a evitar la contaminación del río, sino a las empresas y gobiernos, ya que consideró que todos son corresponsables del daño que le han hecho al Atoyac, y, por lo tanto, de su saneamiento.