Puebla
Rivera, Galindo, Méndez, Garmendia y Manzanilla, los que perdieron todo tras la jornada del 6 de junio.
Por Osvaldo Valencia
Aunque el fin del proceso electoral en Puebla está a escasos días de concretarse, ya se puede observar sin dudas a los principales desamparados que dejó la elección en la que el barbosismo salió fortalecido.
Entre enfrentamientos frontales con la administración estatal, conspiraciones siniestras y traiciones, los primeros damnificados de la elección resultan la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco; el exsecretario de Gobernación municipal René Sánchez Galindo: los extitulares de la Secretaría de Gobernación estatal David Méndez Márquez y Fernando Manzanilla Prieto; y el secretario general de Morena, Edgar Garmendia de los Santos.
El caso de la presidenta municipal de Puebla que se aferró a sus aspiraciones de reelección en el cargo respaldada por solamente por su círculo más cercano de secretarios en el Ayuntamiento, mientras que en los líderes nacionales y estatales de Morena se fueron alejando de su imagen a lo largo de la campaña.
El resultado de la jornada electoral avasalló al proyecto reeleccionista de Claudia Rivera, quien perdió por 128 mil 828 ante el panista Eduardo Rivera Pérez, tras lo cual la edil con licencia comenzó a ser abandonada hasta por sus aliados, como fue el caso de Liza Aceves, su exsecretaria general del Ayuntamiento.
Con el Ayuntamiento perdido, la morenista incluso sufrió el abandono de la Federación. Ante la incapacidad del gobierno municipal para completar los requisitos y permisos echó atrás las magnas obras que marcarían su gobierno municipal: la remodelación del mercado de Amalucan y del Zócalo de la ciudad.
Otro de sus fieles colaboradores que quedó en el naufragio fue René Sánchez, su exsecretario de Gobernación que montó un “frente ciudadano” para proteger a la candidata morenista.
El exfuncionario municipal disputó la diputación federal en el distrito 12 contra el panista Mario Riestra Piña, elección en la que el riverista fue arrastrado para una derrota holgada.
Tras el desastre electoral, Sánchez Galindo despotricó contra los ciudadanos acusando que votaron por el neoliberalismo, y, para protegerlo de la crítica, Claudia Rivera lo dejó fuera de su gobierno en los cuatro meses restantes.
A la lista se une David Méndez, quien fuera secretario de Gobernación estatal y uno de los hombres fuertes del gobernador Miguel Barbosa por meses, pero por ambiciones de un cargo de elección popular decidió traicionar al mandatario y aliarse con sus adversarios para conseguir una candidatura.
El exfuncionario sufrió su propia jugada y fue traicionado, ya que no recibió candidatura alguna y a pesar de sus impugnaciones no logró colarse en la boleta y se quedó fuera del proceso electoral.
Su antecesor en el cargo, Fernando Manzanilla, también quedó huérfano, pues luego de dejar la administración estatal para refundar al PES en Encuentro Solidario todo resultó en un fiasco enorme por la pérdida del registro como partido político a nivel federal y local.
Y al cuadro de perdedores de la elección se añadió Edgar Garmendia, quien despedazó el proceso interno de selección de candidatos en Morena a cambio de la cuarta plaza plurinominal al Congreso poblano para que se quedara sin su curul y solamente entraran dos morenistas, condenándolo a dejar su cargo en el Comité Ejecutivo Estatal en la renovación que se aproxima en octubre