El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves sanciones financieras contra el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, varios de sus familiares y el coronel Alejandro Castro Espín, hijo del exmandatario Raúl Castro. La medida, ejecutada a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), bloquea los activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe transacciones comerciales con los designados.
Entre los sancionados figuran Lis Cuesta Peraza, esposa de Díaz-Canel; Manuel Anido Cuesta, hijastro del presidente residente en Madrid; y Raúl Alejandro Castro Calis, nieto de Raúl Castro e hijo de Alejandro Castro Espín.
La administración de Donald Trump amplió además las sanciones al Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, la minera La Victoria y la agencia de viajes Amistur.
Estas acciones forman parte de la estrategia de presión de Washington para forzar cambios políticos y económicos en la isla, que enfrenta una crisis agravada por el bloqueo petrolero impuesto tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela. Trump ha advertido en varias ocasiones que podría “tomar el control” de Cuba.
En paralelo, el Departamento de Justicia presentó una acusación contra Raúl Castro por su presunta responsabilidad en el derribo de dos avionetas de exiliados cubanos en 1996, hecho que dejó cuatro muertos.
Mientras tanto, se reportan negociaciones discretas entre ambos gobiernos, en las que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, habría participado como interlocutor de La Habana. El gobierno cubano sostiene que cualquier cambio debe ser decidido por su pueblo y acusa a Estados Unidos de preparar una agresión militar.