Por Guadalupe Juárez
María José inscribió a sus dos hijas en el Centro Educativo Decroly, un plantel particular ubicado en Cacalotepec, San Andrés Cholula, la menor en primero de preescolar y la mayor en tercero de primaria, pero cuando se mudó de casa a otro municipio, tuvo que cambiarlas de escuela, y se encontró con una directora muy agresiva que le pedía 2 mil pesos para poder “darlas de baja” y entregarle sus documentos.
Con una situación económica complicada, una de sus familiares le aconsejó encarar a la directora Yolanda G. H., ya que no podía pedirle dinero por documentos escolares, así lo hizo, pero se encontró con una actitud más agresiva al punto de obligarla a firmar un pagaré y empujarla frente a otros padres de familia.
Ante la agresión, el cobro y que también se negó a devolverle los útiles escolares que había llevado para ambas menores, acudió a la Coordinación de Desarrollo Educativo (Corde) y se encontró con algo peor: el Centro Educativo Decroly no existía, es una escuela fantasma.
Las menores no estaban inscritas en ninguna escuela privada y hasta días antes de “darlas de baja” las agregaron a una institución pública, relató para Diario ContraRéplica Puebla.
La escuela sin registro oficial
Diario ContraRéplica Puebla buscó en el Sistema de Información y Gestión Educativa la Clave de Centro de Trabajo del Centro Educativo Decroly –con la que cualquier institución educativa pública o privada se identifica en el sistema mexicano-- de la cual no hay rastro.
En el estado hay registro de ocho escuelas que utilizan en su nombre “Decroly”, seis privadas y dos públicas.
De las privadas, cuatro se encuentran en la capital poblana y dos en San Pedro Cholula, pero ninguna en San Andrés Cholula, ni con la dirección donde todavía hay estudiantes que acuden a clases ahí.
Al hacer una búsqueda en internet sobre el lugar, la única que coincide con la dirección que proporcionaron padres de familia a esta casa editorial es la de una página en Facebook con perfil de una foto tomada de una pantalla del escudo de documentos que han entregado a estudiantes y como portada la fotografía de un volante con su oferta educativa tachado.
En el volante –a diferencia de otras escuelas—no añaden ninguna clave con la que se identifiquen ni permiso para operar como institución privada, pero sí ofrecen maternal, preescolar, primaria y secundaria.
Los menores están mezclados, aunque pertenecen a diferentes grados y solo hay tres maestros, una de ellas inclusive también funge como personal de intendencia, lo que llama la atención de los padres.
La directora Yolanda sí cuenta con cédula profesional como Licenciada en Educación Media en el área de Ciencias Naturales de la Escuela Normal Superior del Estado de Puebla, de acuerdo con el Registro Nacional de Profesionistas.
Complicidades
Lo de María José sucedió en diciembre del año pasado, la gente de la Corde le dijo que parecía que la directora inscribía a los menores en una escuela pública en complicidad con el director de ese plantel, aunque nunca hayan estudiado ahí, pero sólo cuando eran dados de baja.
Otra madre de familia –que pidió el anonimato debido a que su hijo todavía estudia en el sitio— contó a esta casa editorial que pidió una boleta de calificaciones, ya que necesitaba hacer un trámite y se encontró con que el menor estaba inscrito en una escuela pública y no en la privada por la que paga colegiatura mensual de mil 800 pesos.
La boleta del ciclo escolar 2023-2024 aparece la CCT o clave de trabajo 21EPRO33OZ que pertenece a la escuela Gabino Barreda, ubicada en la Calle 3 Sur número 4 en el Centro Histórico de la capital poblana.
La boleta – documento del que Diario ContraRéplica Puebla tiene copia—se indica que el profesor que el director de la escuela Miguel R.S.M es el que firma como docente y director del plantel federal, aunque el menor no estudia ahí.
Consecuencias
Las menores de María José fueron inscritas en otra escuela, pero ya no le hicieron válido el tiempo que cursaron en el Centro Educativo Decroly.
Afortunadamente, para la menor de las dos, al ser el primer año del preescolar, no hubo complicaciones y para la mayor, al haber cursado los primeros años de primaria en otra escuela particular anterior, con un examen la colocaron en el grado que le correspondía.
Sin embargo, María José Frida Campos Tlaseca alerta que de los 15 a 20 menores que estudian en el lugar, ninguno está inscrito en el sistema educativo, por lo que al salir de ahí, no les harán válidos los años de estudio.
En la Corde levantó una queja, pero dice estar dispuesta a denunciar y declarar, por lo que llama a más padres de familia a sumarse para que cierren esta escuela y deje de afectar a los menores.
Foto: FB / Centro Educativo Decroly