Por Guadalupe Juárez
El presidente de la Asociación de Avicultores de Tehuacán, Jorge García de la Cadena Romero, alertó sobre la venta de huevo importado a granel procedente de Estados Unidos, al señalar que, aunque se comercializa a menor precio, tiene menor frescura y afecta económicamente a los productores poblanos.
En conferencia de prensa, pidió a las familias revisar la procedencia del huevo que adquieren, ya que consumir producto local contribuye a fortalecer la industria avícola poblana y los empleos que genera, estimados en 46 mil puestos de trabajo a nivel regional.
Explicó que en Estados Unidos el huevo es sometido a un proceso de lavado que elimina la cutícula natural que lo protege, por lo que debe mantenerse refrigerado. Sin embargo, advirtió que al romperse la cadena de frío durante su traslado y comercialización, el producto puede comenzar a deteriorarse.
García de la Cadena Romero destacó que, a diferencia del huevo producido en municipios como Tehuacán, Puebla capital, Ciudad Serdán, Ajalpan y Tepanco de López, donde los días entre la postura y la comercialización no suelen superar los tres días, el producto importado puede tener mayor tiempo de almacenamiento.
Como ejemplo, señaló que al colocar un huevo importado en agua, este puede flotar debido a su antigüedad, mientras que uno de producción regional se hunde, lo que, de acuerdo con el representante empresarial, es un indicador de frescura.
Puebla produce hasta 15 por ciento del huevo nacional. La Asociación de Avicultores de Tehuacán agrupa a 21 empresas y entre 250 y 300 granjas en la entidad.
El empresario reconoció que la entrada de huevo importado al país no es ilegal, pero señaló que su comercialización a menor precio presiona a la baja el valor del producto local y afecta los ingresos de la industria avícola poblana.
Aseguró que existe suficiente producción estatal para abastecer el mercado regional, por lo que consideró innecesario recurrir a producto importado.
Finalmente, indicó que detectaron la comercialización de este huevo en Veracruz, donde adquirieron una caja cuya etiqueta no especificaba el estado de procedencia en Estados Unidos y presentaba información en inglés.