Por Vera Fernández
El conflicto político que se registra en el municipio de Acatlán de Osorio escaló este lunes, luego de que la alcaldesa, Guadalupe Lucero Bárcenas, responsabilizó al grupo delictivo “Los Rojos” por desestabilizar a su gobierno.
A la par, desconoció la sesión de Cabildo celebrada este día en la que regidores aprobaron remover al secretario de Seguridad Pública y al secretario general del Ayuntamiento, funcionarios allegados a la edil.
A través de un video difundido en sus redes sociales, afirmó que la supuesta destitución del secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Juan Alberto Domínguez López, así como del secretario General, Álvaro Cruz Martínez, carece de sustento legal, por lo que ambos continuarán en funciones.
Subrayó que, de acuerdo con la Ley Orgánica Municipal, la presidenta es la única autoridad facultada para proponer, nombrar o remover a los funcionarios de confianza al interior Ayuntamiento.
Resaltó que la presencia de elementos de la Secretaría de Marina en el municipio, liderados por Domínguez López, se mantendrá firme para garantizar la seguridad de la población, en coordinación con con autoridades estatales.
En ese sentido, hizo un llamado al síndico municipal y al cuerpo de ocho regidores opositores para dejar a un lado los intereses particulares y coordinar esfuerzos institucionales.
Respecto a protestas ciudadanas que se registraron a las puertas del Palacio Municipal, dijo que será respetuosa siempre y cuando se conduzcan de forma pacífica, reiterando su apertura al diálogo para atender las demandas locales.
Sin embargo, advirtió que detrás de las movilizaciones existe una estrategia orquestada para generar inestabilidad en el municipio, hecho por el que señaló a dos personas en particular.
Se trata de María de Jesús Ocampo Álvarez y de Pedro Flores Romero, alias “El Peye”, a quien identificó como líder de la organización delictiva de "Los Rojos", a quienes responsabilizó de cualquier atentado que se registre en contra suya o de su familia.
“Los responsabilizo de todas las amenazas que he recibido, por si llega a suscitarse algún atentado en contra de mi familia o de mi persona, pero también de cualquier hecho violento que ponga en riesgo la vida de las familias de Acatlán”, dijo.