VAN CONTRA DON DINERO
Eduardo Homero Tovilla Lara era conocido en el bajo mundo del morenovallismo como Don Dinero porque era el hombre encargado de operar los recursos financieros necesarios para dar vida a todos los proyectos políticos, obras o apoyos que Rafael Moreno Valle determinaba. Tovilla, sin duda, es una pieza clave para conocer los números y cuentas desde las que se pagaban todos los caprichos del exmandatario.
Tovilla siempre quiso ser secretario de Finanzas, pero se conformó en ser el mero mero, al momento que alguien necesitaba entregar las partidas comprometidas. Su aspiración duró muy poco. La tragedia del 24 de diciembre terminó con sus ilusiones. A partir de ahí se convirtió en uno de los hombres claves para conocer las cañerías financieras del morenovallismo. La Auditoría Superior del Estado ya lo tiene en la mira. Habrá noticias muy pronto.
CAMPAÑAS DIRIGIDAS
•El trabajo realizado por organizaciones netamente ciudadanas que impulsan el combate a la corrupción, a través de investigaciones encabezadas por especialistas de intachable trayectoria, ha sido una de las mayores contribuciones que la democracia mexicana ha tenido. Sin embargo, algo pasó que esos auténticos think thank
fueron cooptados por empresarios y supuestos “ciudadanos sin partido” a fin de cargar las baterías contra los gobiernos en contra con un fin meramente político. En Puebla, la situación no es diferente y el ejemplo mayúsculo de ese juego perverso es Enrique Cárdenas Sánchez, quien pretende usar su decolorado traje de académico para financiar pseudo investigaciones para golpear a sus oponentes. Primero se enfocó contra el morenovallismo porque se sentía candidato de Morena, pero al ser exhibido como un mentiroso en ese partido, entonces, se alió con los resquicios del morenovallismo para lanzarse contra el barbosismo. Cárdenas está empecinado con acceder a un cargo público y ya no sabe qué hacer para conseguirlo.
VIUDA ELECTORAL
•El Partido del Trabajo en Puebla se convirtió en una viuda del poder y es que pese a apoyar a Morena en la elección de 2019, en realidad su corazón morenovallista sigue de luto. De ahí su oposición a la reforma electoral que desaparece la figura del “gran perdedor” y se reducen las prerrogativas a los partidos políticos. Estas dos cosas, sin duda, son las que más extrañan del pasado reciente. No han digerido que ganaron, para ellos lo que han vivido es una derrota porque pensaban que seguirían detentando de las canonjías y toneladas de apoyos que el morenovallismo les dio y provocó que se malacostumbraran.