Por La Hoguera
La revista británica _The Economist_ criticó la guerra de Estados Unidos contra Irán y advirtió que debilitará al presidente Donald J. Trump al mermar la narrativa que había construido sobre la fuerza de su política exterior y sus promesas de terminar con la carestía vista en el periodo postpandemia, durante la administración Biden.
A través de su editorial ‘La guerra en Irán está debilitando a Donald Trump y haciéndolo más iracundo’, _The Economist_ menciona que la guerra de Estados Unidos contra Irán está desviando el rumbo del segundo mandato trumpista. Considera que dicha pelea es imprudente e irreflexiva; además, advirtió que podría hundirlo si dura algunos meses.
“La razón es que la lucha contra Irán debilita las tres principales fortalezas políticas del Sr. Trump: su capacidad para imponer su propia realidad al mundo, su implacable uso de la influencia y su dominio sobre el Partido Republicano. Incluso sin Irán, la efectividad de estas fortalezas trumpianas probablemente disminuiría tras las elecciones de mitad de mandato. Las guerras aceleran el cambio”, señaló.
La publicación dice que, pese a que el mandatario estadounidense insiste en que ha ganado el conflicto bélico, el régimen iraní aún está vigente y sus aproximadamente 400 kilogramos (kg) de uranio –supuestamente para fabricar bombas– siguen sin ser hallados. Además, subraya que Irán está incluso librando una guerra contra la industria energética mundial con acciones relevantes, como atacar el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz y la infraestructura de sus vecinos.
Por otra parte, enfatiza que el tiempo también juega a favor del gobierno del ayatolá Mojtaba Jamenei, pues las tropas israelíes y estadounidenses se quedarán gradualmente sin objetivos útiles para atacar desde el aire. Asimismo, considera que se están agotando las baterías de interceptores para neutralizar los contraataques, mientras que parece haber aún muchos drones iraníes.
Respecto a la pérdida de influencia de Donald Trump, la revista destaca que sus pares están aprendiendo a resistirse y muestra de ello es la negativa de los países de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) a participar militarmente contra Irán. Asimismo, resalta que –al parecer– la República Islámica estaría dejando navegar exclusivamente a sus socios por el estrecho de Ormuz, de modo que podría utilizar su acceso como herramienta de negociación ante el encarecimiento del petróleo por el cierre de esa vía de transporte.
_The Economist_ sugiere que la intensificación del conflicto entre Estados Unidos e Irán, desde Norteamérica, dependerá del control de Donald Trump sobre el Partido Republicano. Recordó que este fue elegido presidente con la promesa de librar a los votantes de la guerra y la inflación; sin embargo, apuntó que gracias a la guerra en Medio Oriente han muerto 13 militares estadounidenses y más correrían riesgo en operaciones terrestres; los precios promedio de la gasolina y el diésel han saltado de los 3.11 y 3.72 dólares respectivamente a 3.88 y 5.09 dólares por galón.
Junto a ello, enfatiza que una facción del movimiento conservador MAGA ya habla de que está traicionando sus promesas de campaña. En tanto, asegura que “muchos republicanos electos” están furiosos con su decisión de abrir un nuevo frente de guerra, pues desatendió advertencias sobre lo que ocurriría en materia petrolera por su desprecio a la estrategia y arrogancia.
“Ahora es muy probable que los republicanos pierdan el control de la Cámara de Representantes [...] Sus posibilidades de perder también el Senado han aumentado diez puntos, hasta cerca del 50%. Cuanto peor sea la derrota, más débil será el presidente y menos influencia tendrá sobre quién hereda el partido”, menciona la editorial.