Nuevos testimonios apuntan a que Olga Lomelí, joven de 22 años que perdió la vida tras la explosión registrada en Amatitán, había advertido previamente a su patrón sobre las condiciones de riesgo en el puesto de salchipulpos donde ocurrió la tragedia.
De acuerdo con Claudia Pérez, comerciante vecina afectada por el siniestro y quien también perdió su negocio, la joven manifestó su preocupación por el peligro existente en el lugar antes del incidente. La comerciante respaldó la versión de que Olga había señalado las posibles fallas y riesgos que representaba el establecimiento donde trabajaba.