Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que el gobierno de Estados Unidos ha reconocido por primera vez de manera explícita que es necesario frenar el tráfico de armas hacia México, como parte de una estrategia conjunta para atender la violencia y el combate a las drogas.
En su conferencia mañanera señaló que este posicionamiento también implica que el país vecino asume que enfrenta un problema de salud pública relacionado con el consumo de drogas, lo que, dijo, es fundamental para construir una visión compartida del fenómeno.
Por su parte, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, afirmó que este reconocimiento marca un cambio relevante, ya que durante años el enfoque se centró principalmente en el combate a la oferta de drogas, sin atender de fondo la demanda ni el flujo de armamento.
Explicó que aceptar la necesidad de frenar el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano representa un paso importante en la corresponsabilidad entre ambas naciones, debido a que dicho armamento fortalece a los grupos delictivos.
La consejera Jurídica puntualizó que la estrategia nacional de Estados Unidos para el combate a las drogas contempla atender las causas del problema, tras reconocer que ese país enfrenta una crisis de salud pública en materia de adicciones. Indicó que 73.6 millones de personas (25.5%) consumieron drogas ilícitas en el último año, 48.4 millones (16.8%) presentan trastornos por uso de sustancias y 23.5 millones (8.1%) se encuentran en proceso de recuperación.
Al comparar este panorama con México, citó datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2025 (ENCODAT), según los cuales 3.8 millones de personas, equivalentes al 2.7% de la población, reportaron consumo de drogas ilícitas en el último año.
Asimismo, destacó que en el informe estadounidense se reconoce el fracaso de un enfoque centrado únicamente en medidas punitivas y se subraya la relevancia de la prevención. “La era de la contención ha fracasado...; las posturas reactivas han fallado a nuestras comunidades”, retoma el documento.
En tanto, el canciller Roberto Velasco subrayó que este reconocimiento por parte de Estados Unidos abre una nueva etapa en la cooperación bilateral, al incorporar de manera más clara el compromiso de atender el flujo de armas, además del combate al tráfico de drogas.
Indicó que el diálogo entre ambos países se ha fortalecido bajo una perspectiva integral, en la que se busca atender tanto las causas del consumo como los factores que alimentan la violencia, incluido el trasiego de armamento.
Agregó que la cooperación bilateral debe avanzar hacia un enfoque integral que contemple la reducción del consumo en Estados Unidos, así como el control del ingreso de armas a México, para atender las causas estructurales de la violencia.