Por Guadalupe Juárez
Jessica Velázquez tiene más de 10 años que empezó a empeñar sus prendas en Nacional Monte de Piedad, dice que su madre y su abuela también lo hacían y entonces ella decidió seguir sus pasos para salir de apuros.
Entre sus 20 joyas que mantiene empeñadas, hay dos significativas, un anillo de 15 años de su madre que le heredó y que quiere dar a sus dos hijas y las argollas de boda de su abuela.
Entre las cosas que ha ido a empeñar se encuentran joyas que ha adquirido con el paso del tiempo, por lo que tiene un estimado de 80 mil pesos en prendas.
Este miércoles, en cuanto las diferentes sucursales de Nacional Monte de Piedad abrieron, ella corrió a la de San Francisco para conocer su adeudo, ya que dejó de pagar por miedo a que durara más tiempo la huelga y perdiera sus joyas.
Para ella esta casa de empeño es más confiable, debido a que en otros lugares luego le cobran más recargos sin justificación.
La opinión no la compartieron otros clientes, quienes con boleta en mano salieron molestos al considerar injusto tener que pagar refrendos por el tiempo en el que el personal sindicalizado estuvo en huelga.
Por la desconfianza de perder sus prendas, muchos optaron por no pagar sus refrendos hasta que terminara la incertidumbre, mientras otros aunque cumplieron con sus pagos y saldaron sus deudas, tuvieron que esperar hasta que se levantara la huelga.
En la sucursal de Avenida Reforma, los clientes de Monte de Piedad eran menos que en San Francisco, en donde adultos mayores, mujeres y hombres jóvenes acudían a retirar sus prendas, empeñar otras o a preguntar por la situación de lo que habían empeñado, mientras afuera otras casas de empeño intentaban convencerlos de cambiarse.
"Estamos contentos": trabajadores
"Estamos contentos porque ganamos este logro sindical, se respetaron nuestros derechos sindicales y a echarle ganas para recuperar nuestra clientela", dijo Saúl Chávez, uno de los trabajadores
Este miércoles regresaron a trabajar 40 sindicalizados en seis sucursales en Puebla e iniciaron una campaña de descuentos para recuperar a sus clientes, después de un año de haberse ido a huelga.
La base trabajadora a nivel nacional consiguió el pago al 100 por ciento del salario retroactivo y un incremento de 6.5 por ciento de salario directo en el contrato colectivo de trabajo.