La NASA presentó este martes un ambicioso proyecto que busca convertir a la Luna en un territorio estratégico de investigación y presencia humana permanente. El plan contempla la construcción de infraestructuras habitables, el uso de reactores nucleares para garantizar energía continua y el envío de misiones tripuladas cada seis meses.
El anuncio fue realizado en la sede de la agencia espacial en Washington por Jared Isaacman, quien destacó que el objetivo ya no es únicamente regresar al satélite natural, sino permanecer en él de manera estable. La primera gran etapa será el lanzamiento de la misión Artemis II, programada entre el 1 y el 6 de abril, con cuatro astronautas a bordo.
Lori Glaze, responsable de sistemas de exploración espacial, confirmó que la misión está lista para despegar, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. Este vuelo marcará el regreso de Estados Unidos a la Luna después de más de cinco décadas.
El plan lunar se divide en tres fases: la primera enfocada en la exploración experimental con presencia humana y robótica; la segunda en el desarrollo de bases semihabitables con suministros constantes; y la tercera en la construcción de una colonia permanente con infraestructura pesada y energía nuclear. A partir de 2027 se intensificarán las misiones robóticas y en 2029 comenzarán los aterrizajes tripulados regulares.