Mark Fuhrman, exdetective del Departamento de Policía de Los Ángeles y uno de los personajes más controvertidos del juicio contra O.J. Simpson, murió a los 74 años en Idaho, Estados Unidos. La noticia fue confirmada por autoridades forenses locales, aunque hasta el momento no se han revelado oficialmente las causas de su fallecimiento.
Fuhrman alcanzó notoriedad internacional por su participación en la investigación del asesinato de Nicole Brown Simpson y Ronald Goldman en 1994. Durante el proceso judicial, el exdetective aseguró haber encontrado un guante ensangrentado en la residencia de Simpson, evidencia que fue considerada fundamental para la acusación.
Sin embargo, su credibilidad quedó severamente afectada cuando la defensa presentó grabaciones en las que utilizaba expresiones racistas, contradiciendo declaraciones realizadas bajo juramento durante el juicio. El episodio se convirtió en uno de los momentos más recordados del caso y fortaleció los argumentos de la defensa sobre una posible manipulación de pruebas.
En 1996, Fuhrman se declaró sin oposición ante un cargo de perjurio relacionado con su testimonio, convirtiéndose en la única persona condenada penalmente en conexión con el mediático caso. Tras abandonar la policía, trabajó como comentarista de temas criminales y escribió diversos libros sobre investigaciones y crímenes reales.
El juicio de O.J. Simpson es considerado uno de los procesos judiciales más mediáticos en la historia de Estados Unidos, debido a las discusiones que generó sobre racismo, abuso policial y sistema de justicia. Simpson fue absuelto en el juicio penal en 1995, aunque posteriormente fue declarado responsable civilmente por las muertes de Brown y Goldman.