La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que, como parte de las acciones preventivas ante las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño, el Gobierno federal trabaja para que en un plazo aproximado de dos meses entre en operación un sistema de alertamiento telefónico para fenómenos meteorológicos.
Durante la conferencia matutina, explicó que el proyecto se desarrolla de manera coordinada entre la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
"Se espera que este año y el próximo sea muy intenso el fenómeno de El Niño, que es el calentamiento del océano Pacífico, principalmente", señaló.
La mandataria explicó que este fenómeno podría provocar lluvias más intensas, especialmente en el norte del país hacia finales del año, así como una mayor probabilidad de ciclones tropicales de mayor intensidad. Además, advirtió que existe la posibilidad de que el próximo año se presenten condiciones de sequía en la región centro del país.
Ante este escenario, indicó que el objetivo es fortalecer las acciones preventivas y mantener informada a la población.
"El objetivo es que en dos meses más o menos tengamos listo el alertamiento telefónico para que se pueda informar a toda la gente y, particularmente en ciertas zonas, en acuerdo con las compañías telefónicas", afirmó.
Sheinbaum agregó que actualmente se realizan trabajos preventivos en distintas entidades del país, entre ellos desazolve de ríos y presas, ampliación de cauces y colocación de barreras de protección, para reducir el riesgo de inundaciones.
El Niño tiene 63% de probabilidad de ser muy fuerte
El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, explicó que El Niño es un fenómeno climático originado por la interacción entre la atmósfera y el océano Pacífico, el cual ocurre cada dos a siete años.
Precisó que actualmente existe un 63 por ciento de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte.
Indicó que el pico del fenómeno se prevé para diciembre de este año y que sus efectos podrían extenderse hasta 2027. Entre los principales impactos previstos destacan una disminución de las lluvias en el centro y sur del país durante el verano, un invierno más húmedo en el norte y temperaturas más elevadas durante la primavera del próximo año.
Por su parte, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, informó que se mantiene coordinación permanente con los 32 gobiernos estatales, así como con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y otras dependencias federales para reforzar las acciones preventivas.
Detalló que se actualizan mapas de riesgo, se supervisan refugios temporales y se despliega personal de Protección Civil en distintos puntos del país para atender posibles emergencias.
Asimismo, señaló que se instalarán puestos de comando en los 17 estados costeros del país. Hasta el momento se han establecido 11, mientras que los seis restantes quedarán instalados durante la próxima semana.