Jaime Arturo Ruiz | @jaimeruizmx
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- Variedad, hidratación y practicidad son algunas de las claves para preparar refrigerios que acompañen la alimentación de niñas y niños durante el regreso a clases.
Con el regreso a clases vuelve también uno de los retos cotidianos para las familias: preparar una lonchera que sea práctica para la rutina, atractiva para niñas y niños y, al mismo tiempo, contribuya a una alimentación variada.
Más allá de llenar la lonchera con alimentos considerados “saludables”, especialistas señalan que el equilibrio está en la combinación y en la variedad. El lunch escolar puede convertirse en una oportunidad adicional para acercar a los pequeños a frutas, verduras, alimentos con proteína y opciones que aporten nutrimentos importantes, sin convertir la preparación en una tarea complicada.
El reto cobra especial relevancia ante los hábitos de consumo registrados entre la población infantil mexicana. De acuerdo con datos de la ENSANUT 2020-2023, sólo 45% de los escolares cumple con la recomendación de consumo de frutas, mientras que menos de 30% alcanza la recomendación de verduras y apenas 1.4% la correspondiente a leguminosas.
Estas cifras muestran que todavía existe espacio para incrementar la diversidad de alimentos presentes en la dieta cotidiana. En ese contexto, la lonchera representa uno de los momentos en los que las familias pueden experimentar con diferentes ingredientes, preparaciones, sabores y texturas.
La variedad como punto de partidaComer y beber
Una lonchera equilibrada no tiene que ser idéntica todos los días. Alternar ingredientes permite ampliar el repertorio de alimentos que niñas y niños conocen y consumen, además de evitar que el lunch se convierta en una rutina monótona.
“La lonchera puede ser una oportunidad para ofrecer a niñas y niños diferentes alimentos y sabores, sin que preparar el lunch se convierta en una tarea complicada. La clave está en buscar variedad, priorizar alimentos que aporten nutrimentos importantes y encontrar un equilibrio que pueda adaptarse a la rutina de cada familia”, explica María Fernanda Bores, nutrióloga de Danone México.
Una estrategia sencilla consiste en combinar alimentos de distintos grupos y procurar que frutas y verduras tengan presencia frecuente. También puede ser útil involucrar a niñas y niños en la selección de algunos ingredientes, especialmente cuando se busca que exploren nuevos sabores y texturas.
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