Puebla
Desde 1954, que fue adquirida por don Joaquín Grajales Corral, la emisora ha sido liderada tres generaciones.
El Universal
Después de más de siete décadas atrás, el sonido de la emisora XECD 11.70 continúa inundando los hogares poblanos, manteniendo la cercanía con el oyente como su principal señal de identidad.
En una época en que escuchar la radio por Internet o entretenerse con los programas en el automóvil no era siquiera una utopía, nació la radiodifusora XECD, cuyo nombre mantiene las siglas otorgadas en su licencia. El 5 de mayo de 1940, coincidiendo con una fecha histórica para Puebla, un ciudadano llamado Gil por su apellido fundó la emisora.
Más allá de la identidad del primer dueño y administrador, los recuerdos de Antonio Grajales Farías, director general de Grupo Oro, empresa de comunicación que opera en la actualidad la emisora, dibujan al detalle la figura de su abuelo.
Originario de Banderilla, Veracruz, Joaquín Grajales Corral aprovechó su experiencia como reconocido locutor de la emisora XEW, que inició en 1930 en la Ciudad de México, para adquirir en 1954 la radio poblana, que entonces operaba en el número 803 de la calle 2 Norte bajo la dirección, tras varias transacciones, de Federico Fresse Márquez.
La tenacidad adquirida como Agregado Cultural de las embajadas mexicanas en París, Francia, y Buenos Aires, Argentina, y un marcado espíritu extrovertido, forjado a través de años como vendedor y locutor de grandes marcas, propiciaron el desarrollo de la emisora bajo el auspicio de don Joaquín.
En una nueva localización, en el número 919 de la céntrica Avenida Reforma, la presencia de artistas como Cantinflas, Paco Malgesto, Javier López Chabelo o María Félix se convirtió en una constante.
“La emisora XECD es la que tiene más arraigo, es la estación más ciudadana, la más local, que logra que la gente realmente la sienta suya”, destacó su actual director general, el también nieto del locutor regiomontano, Luis Marcelino Farías Martínez, quien forjó sucarrera en la XEW.
La música de la Orquesta de Luis Alcaraz acompañó también a los poblanos a través de las ondas.
La emisión de los programas, que incluían la grabación en pleno directo de comerciales, se realizaba con frecuencia en el propio teatro estudio de la radiodifusora, inaugurado por el cantante Agustín Lara.
El fallecimiento en 1973 de Joaquín obligó a su hijo Antonio Grajales Salas a tomar las riendas de la difusora, que había adquirido ya gran fama entre los poblanos. La visión administrativa del nuevo presidente propició la consolidación y expansión del Grupo Radio Oro.
Con sólo 27 años, su hijo Antonio protagonizó el segundo relevo generacional de la emisora, ubicada desde 1996 en la avenida Teziutlán Sur 17, perteneciente a la colonia La Paz. Años antes, mientras comenzaba también sus estudios universitarios, empezó a sumergirse en la profesión desde los primeros peldaños.
Convencer a pequeños proveedores de pagar deudas pendientes o ejercer de ejecutivo de ventas fueron algunas de las labores que debió desempeñar antes de convertirse en director general de la empresa.
“Cuando me di cuenta ya estaba dentro”, relató Antonio. Lejos de los primeros aparatos de radio, el futuro de la emisora XECD se consolidará a través del cambio de la señal moduladora.
Tras más de 70 años retransmitiendo en AM, la radio buscará en los próximos años un canal FM que permita una mejor recepción de los contenidos.
Paralelamente, la conjunción de los mismos de manera simultáneaa través de radio, televisión e internet será también la meta que marque el futuro de la longeva empresa