Nación
Fiscales federales de Estados Unidos informaron que no buscarán la pena de muerte en el proceso judicial que enfrenta Ismael “El Mayo” Zambada, exlíder del Cártel de Sinaloa, según consta en documentos presentados ante la Corte del Distrito Este de Brooklyn, en Nueva York.
En un escrito fechado este martes y dirigido al juez Brian M. Cogan, quien lleva el caso, el fiscal Joseph Nocella Jr., junto con otros representantes del Ministerio Público como Francisco J. Navarro, Robert M. Pollack y Lauren A. Bowman, notificaron que “la fiscalía general ha autorizado y determinado no buscar la pena de muerte con el acusado Ismael Zambada García”.
Esta determinación sugiere que las conversaciones entre la defensa de Zambada y las autoridades estadounidenses para alcanzar un acuerdo de culpabilidad estarían en una fase avanzada.
“El Mayo” fue arrestado en julio de 2024 en un aeropuerto del estado de Nuevo México, cerca de la ciudad de El Paso, Texas. Arribó al lugar en una avioneta acompañado por Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera. Según el propio Zambada, fue secuestrado por Guzmán López con el objetivo de entregarlo a las autoridades estadounidenses.
Frank Pérez, abogado defensor, declaró que su cliente estaría dispuesto a aceptar los cargos que se le imputan, siempre y cuando no se le impusiera la pena capital. Zambada enfrentaba posibles condenas a muerte por al menos dos delitos, entre ellos, el tráfico de fentanilo.
“El problema ahora es tratar de determinar si el gobierno va a pedir la pena de muerte o no. Tiene posibilidad de recibir la pena de muerte en dos acusaciones, así que una vez que se tome la decisión de hacer lo que llaman ‘no buscar’, es decir, que no van a pedir la pena de muerte, entonces sí, él está interesado en un acuerdo de culpabilidad”, había explicado Pérez.
Cabe recordar que el pasado 12 de julio, Ovidio Guzmán López, hermano de Joaquín y extraditado a Estados Unidos en 2023, se declaró culpable de cuatro delitos relacionados con el narcotráfico ante un tribunal federal en Chicago, como parte de un acuerdo cuyos términos no fueron revelados.
Ovidio, conocido como “el Ratón”, renunció a un juicio y aceptó los cargos por crimen organizado y tráfico de estupefacientes. Por su parte, Joaquín Guzmán López también se encuentra detenido en Chicago y en proceso de negociación con las autoridades estadounidenses para un posible acuerdo de culpabilidad.