Nación
La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó que el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Carlos Alberto Treviño, "cuenta con orden de aprehensión vigente y ejecutable, por delitos de asociación delictuosa y recursos de procedencia ilícita". El pronunciamiento se dio después de que la defensa del exfuncionario, acusado de recibir un soborno de cuatro millones de pesos de Odebrecht, desmintiera su supuesta detención en Texas "para ponerlo a disposición de las autoridades mexicanas con motivo de una orden de aprehensión".
De acuerdo con la FGR, Treviño "fue detenido el 12 de agosto pasado, en Dallas, Texas, por la Oficina de Detención y Deportación (ERO) del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)". Actualmente, permanece bajo custodia de ICE-ERO y se encuentra en proceso de deportación.
Por su parte, el despacho Zamudio Abogados informó que la retención de Treviño "es una confusión estrictamente de carácter migratorio", asegurando que su cliente vive legalmente en Estados Unidos, cuenta con empleo y mantiene en trámite una solicitud de asilo político, lo que lo volvería inextraditable.
La defensa expresó su preocupación por "relaciones transaccionales de personas entre países fuera del marco del tratado de extradición", diferenciando la repatriación de criminales peligrosos de la solicitud de entrega de ciudadanos "a quienes se les presume inocentes".
Asimismo, indicaron que "respecto a Carlos Treviño no hay ficha roja", ya que en Estados Unidos se considera que la investigación en México constituye una persecución que vulnera sus derechos y el debido proceso. Según el bufete, "es inexacto que lo vayan a deportar" porque su caso está en revisión judicial.
Los abogados insistieron en que si México requiere su comparecencia "por los dichos falsos de Emilio Lozoya", deberá solicitar su extradición, aunque confían en que sería rechazada al no superar el escrutinio de un juez estadounidense.
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