Por Guadalupe Juárez
Los trabajadores que fueron liquidados por Volkswagen acusaron que la empresa incumplió con clausulas del contrato colectivo al no avisar al sindicato de los despidos o ajustes en la plantilla laboral, lo que ha aumentado la incertidumbre sobre el futuro de la empresa en la entidad.
El sábado pasado, un grupo de sindicalizados acudió a las instalaciones del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz, Similares y Conexos ( Sitaudi), cuya mesa directiva prometió dialogar con la firma para no perder estos espacios de trabajo.
Sin embargo, la representación sindical admitió que no podrá garantizar devolverles su empleo, pero sí recuperar plazas el próximo año con la fabricación del Golf.
Algunos de los trabajadores que fueron despedidos el viernes pasado, indicaron que entre las 600 y 800 plazas que se perdieron en la planta automotriz se trata de personas que recién ingresaron a la planta o quienes heredaron su lugar, lo que también incumple con los acuerdos entre la empresa y el sindicato.
En las cláusulas 81 y 82 del contrato colectivo se establece que despidos o ajustes en la plantilla laboral tendrán que ser notificados por la empresa de manera previa al sindicato, lo mismo que los reajustes.
Estas condiciones hicieron que el enojo contra el sindicato estallara, en medio de la próxima consulta para que acepten o rechacen el aumento global de 10.04 por ciento.
Aumento directo al salario, de los más bajos
Aunque la propuesta de incremento global de 10.04 por ciento, el directo al salario de 4.30 por ciento es de los más bajos de los últimos seis años, incluida la pandemia, en el que a pesar de la contingencia consiguieron 3.62 por ciento de incremento.
Otro de los más bajos fue el del año pasado de 4 por ciento, ante las dificultades para exportar los vehículos a Estados Unidos, uno de los mercados clave para la armadora alemana.
En 2024, la base trabajadora consiguió un 7 por ciento de incremento directo al salario, un año antes fue del 8.10 por ciento y en 2023 del 9 por ciento, mientras que en 2021 aun con los efectos de la pandemia fue del 5.50 por ciento.
Dirigencias bajo la lupa
El papel de Hugo Tlalpan Luna como secretario general del Sitiaw se encuentra bajo la lupa ante las negociaciones con la empresa y los despidos que rechaza haber pactado como lo acusaron trabajadores.
También es señalado por la opacidad en las reuniones con los representantes de la empresa lo que ha puesto en duda la toma de decisiones a favor de la plantilla de trabajadores.
Su llegada al Sitiaw en 2024 ha sido marcado por polémicas, la primera que tuvo que informar que el sindicato se encontraba en números rojos, lo que llevó a aprehensiones al ex líder sindical José Juan y el tesorero Marcos N por abuso de confianza por el manejo de 129 millones de pesos.
En 2013, el líder sindical Antonio Flores Trejo fue criticado por la salida de 2 mil 700 trabajadores eventuales, que en su momento fue considerado uno de los despidos masivos más grandes de la planta armadora, un tema que se mantuvo sobre la mesa en cada negociación en los últimos años para recuperarlas.
Sin embargo, las dirigencias sindicales han sido criticadas desde el inicio de la creación del Sitiaw con el supuesto manejo irregular de cuotas en 1972, ya que el sindicato se encontraba en manos de la CTM, lo que marcó la separación de esta ante las acusaciones de fraude.
Un paro de labores en 1992 fue atribuido a un conflicto interno sindical, ya que un grupo de trabajadores acusaron en su momento al líder del Sitiaw Gaspar Bueno Aguirre de irregularidades en la negociación del contrato colectivo.
La empresa tuvo que solicitar la terminación del contrato colectivo ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, por lo que 14 mil empleados fueron despedidos y luego con un nuevo contrato y una nueva dirigencia sindical contrató al 90 por ciento de los trabajadores.