La cadena canadiense Blue Diamond Resorts, tercera mayor operadora extranjera en Cuba por número de instalaciones, dejará de gestionar hoteles en la isla, según difundieron medios oficiales. Aunque la compañía no ha emitido un anuncio formal, la decisión se atribuye a la crisis económica, la caída de la demanda turística y la falta de perspectivas del destino.
Blue Diamond administraba alrededor de 15 establecimientos de las marcas Royalton, Memories, Starfish, Mystique y Resonance, ubicados principalmente en La Habana, Varadero y Cayo Largo del Sur. La empresa ya había iniciado una reducción progresiva de actividades en febrero, tras el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos y la suspensión de vuelos de aerolíneas canadienses como Sunwing Airlines, perteneciente al mismo grupo empresarial.
La salida de la hotelera coincide con el plazo fijado por Washington para que compañías extranjeras rompan vínculos con Cuba y con el conglomerado militar Gaesa, en cumplimiento de la Orden Ejecutiva 14404 que establece sanciones económicas. En este contexto, otras firmas internacionales han replanteado su estrategia en la isla, incluida la minera canadiense Sherritt, considerada la mayor inversión extranjera en el país.
Actualmente, las principales cadenas hoteleras en Cuba son las españolas Meliá, con 35 establecimientos, e Iberostar, con 18, que no han anunciado cambios en su presencia. Sin embargo, el sector turístico enfrenta una crisis prolongada desde la pandemia, agravada por el bloqueo energético y las sanciones estadounidenses.
Canadá, históricamente primer mercado emisor de turistas hacia Cuba, representaba más del 40% de los visitantes extranjeros en 2025. Este año, las cifras se han desplomado, reflejando el impacto directo de las restricciones y la incertidumbre en el sector.