Por Alejandra Olivera
El gobernador Alejandro Armenta Mier respaldó la ejecución del Operativo Enjambre en Puebla, que derivó en la detención de los alcaldes de Esperanza y Tepeyahualco, pues afirmó que su administración mantiene una política de “cero impunidad” y "cero colusión" con grupos delictivos.
En conferencia de prensa, el mandatario sostuvo que existe coordinación entre las instituciones de seguridad y reiteró que cualquier integrante de su familia, colaborador o funcionario estatal que se involucre con un grupo delictivo deberá asumir las consecuencias legales, al resaltar que el objetivo de su administración es servir a los poblanos.
En ese sentido, agradeció al secretario federal de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, la intervención que realizaron junto con la Marina, la Sedena y la Guardia Nacional en las acciones contra servidores públicos presuntamente ligados a organizaciones criminales.
Alejandro Armenta declaró que el Operativo Enjambre es bienvenido a Puebla y aseguró que el Estado brindará “todo el respaldo y acompañamiento” a las instituciones federales para avanzar en el objetivo de garantizar la paz y combatir a los “delincuentes disfrazados de autoridades”.
Sostuvo que, es una realidad que los delincuentes se disfrazan de candidatos y se vuelven funcionarios públicos, para hacerse "más peligrosos" porque tienen los instrumentos que les otorga el Poder a su disposición.
Incluso señaló que crean una "base social" y usan a la población, principalmente a mujeres y niños, para impedir las labores de autoridades estatales y federales, como --acusó-- ocurrió recientemente en Chignahuapan y Zacatlán.
Hay más autoridades bajo sospecha: SSP
Por su parte, el secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, señaló que las acciones servirán para debilitar a Los Zuñiga y Los Chokos, bandas delictivas que operaban en la zona de la autopista 150-D.
Explicó que, tras realizar un diagnóstico de las principales problemáticas de seguridad, se identificó la operación de estos grupos durante un periodo prolongado en Tepeyahualco y Esperanza.
Sánchez González advirtió que todavía existen acciones pendientes, pues el objetivo de la administración estatal es terminar con cualquier forma de colusión entre funcionarios y organizaciones criminales.
“Tenemos pendientes todavía muchas acciones porque en el estado teníamos muchas autoridades coludidas con la delincuencia organizada y nuestra obligación es terminar con ello”, afirmó.