Puebla
Por Guadalupe Juárez
Isaac recibió un mensaje de texto hace un año: “si los detenían en la carretera y no tenían una clave, los iban a matar”.
Para obtener la supuesta clave tenía que dar 5 mil pesos, con la que podía trabajar en Tecamachalco y la zona del triángulo rojo.
Lo tomó con calma, lo compartió en un grupo con otros compañeros de trabajo que se dedican a lo mismo que él, todos músicos integrantes de un grupo que luego acude a fiestas a eventos habían recibido mensajes similares.
El número de donde enviaron el mensaje empezaba con 238, buscó en internet para intentar rastreas de qué parte del país era y le arrojó que era utilizado en Tehuacán.
Aunque ignoró el mensaje, sigue recordando la amenaza, pero no denunció, sólo bloqueó el número y no ha vuelto a recibir nada similar.
A Concepción le llaman a cada rato para pedirle dinero, le aseguran que pertenecen a varios grupos delictivos, pero cuelga de inmediato, ni siquiera los dejan terminar.
Al tener un negocio, no puede ignorar las llamadas de teléfonos desconocidos, pero no se asusta si del otro lado de la línea la amenazan con hacerle daño si no les deposita dinero.
Una de sus empleadas también recibió una llamada similar, le pidieron que depositara 8 mil pesos, no lo hizo, al igual que su jefa, ignoró la amenaza, tampoco denunció.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, entre enero y mayo del año en curso, sólo han recibido 55 denuncias por extorsión, cuando en el mismo periodo del año pasado sólo había registro de 21 casos.
Es decir, este año hay un incremento de 161 por ciento de las denuncias que hicieron por este delito en el estado.
En meses pasados, la Secretaría de Seguridad Pública emitió una serie de recomendaciones para prevenir la extorsión, al pedir mantener la cala, colgar y en caso de que la amenaza sea contra un familiar, piden contactarlo de manera inmediata y hacer la denuncia.
Foto: x (@bibianabelsasso)