Nación
Claudia Bolaños
En su primer día de puertas abiertas, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) fue escenario de una protesta que culminó con el cierre momentáneo de sus accesos principales. Silvia Castillo, activista originaria de San Luis Potosí, irrumpió en el recinto para exigir justicia por el asesinato de su hijo, Alan Francisco Ibarra Castillo.
La manifestación escaló cuando Castillo se desnudó en las escalinatas del Alto Tribunal, clamando por atención a su caso. Con una manta que exhibía la fotografía de su hijo, la madre, visiblemente afectada, gritaba: "Nada más quiero justicia, golpearon y quemaron a mi hijo y los jueces son corruptos... Quiero justicia, es todo lo que pido". También hizo referencia a una promesa de apoyo legal por parte de Rosario Piedra.
Integrantes de la asociación civil Resistencia Civil Activa Pacífica (Recap), quienes mantienen un campamento frente a la Corte, brindaron apoyo a la activista con gritos de "No estás sola". Videos grabados por miembros de Recap la muestran en llanto, exclamando: "Los hijos también nos duelen".
La presencia de la mujer alertó a los servicios de inteligencia del Gobierno de la Ciudad de México, quienes reportaron su llegada a las 11:20 horas, destacando que no pertenecía a ninguna organización y era una manifestante independiente que solicitaba audiencia con el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, para pedir justicia por su hijo, encontrado calcinado en San Luis Potosí.
Tras el incidente en las escalinatas, el personal de seguridad de la SCJN cerró la puerta principal por aproximadamente cinco minutos, aunque la orden de reabrirla fue emitida rápidamente. Posteriormente, Silvia Castillo fue atendida por personal de la nueva integración de la Corte para escuchar sus demandas.
Silvia Castillo es conocida por su trayectoria como activista. Hace un par de años, tomó las oficinas de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y ha organizado bloqueos en Paseo de la Reforma, así como manifestaciones en la Secretaría de Gobernación (Segob). A pesar de haber logrado la detención de tres presuntos homicidas de su hijo Alan, ha manifestado públicamente que teme por su vida.