Nación
Vidulfo Rosales, abogado representante de las familias de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, presentó este jueves 21 de agosto su renuncia al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, organización en la que colaboró durante 24 años.
De acuerdo con la información, Rosales Sierra dejó la institución por motivos personales y por la falta de recursos económicos y respaldo político que permitieran continuar con la defensa legal de los familiares de los normalistas de Ayotzinapa.
Tras su salida de Tlachinollan, se prevé que el abogado se incorpore al equipo de trabajo de Hugo Aguilar, quien asumirá el próximo 1 de septiembre la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
Vidulfo Rosales es reconocido como uno de los principales defensores de derechos humanos en México. A lo largo de su trayectoria ha enfrentado amenazas, riesgos y persecuciones por su labor en la defensa de comunidades vulnerables e indígenas del estado de Guerrero y de otras regiones del país.
Originario de Totomixtlahuaca, en el municipio de Tlacoapa, Guerrero, nació en 1976 en un contexto de pobreza y marginación. Su formación profesional inició en la Universidad Autónoma de Guerrero, donde se graduó en Derecho en 1999, desde entonces se dedicó de lleno a la defensa social.
Uno de los episodios más emblemáticos de su carrera fue su participación como abogado de los padres de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala el 26 de septiembre de 2014. Desde ese momento se unió al Centro Tlachinollan para acompañar legalmente a las familias.
A lo largo de estos años, denunció la complicidad entre autoridades y crimen organizado, así como la falta de voluntad gubernamental para atender la crisis de desapariciones forzadas en México.
Por su labor, Vidulfo Rosales ha sido objeto de constantes amenazas y presiones que incluso lo obligaron en distintos momentos a salir del país para resguardar su seguridad.
Imagen: Cuartoscuro