Nación
Claudia Bolaños
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo calificó al expresidente Felipe Calderón como “entreguista, vendepatrias”, además de “espurio”, luego de que éste asegurara en Washington que la reforma judicial que permite la elección popular de jueces, magistrados y ministros pasó desapercibida para el entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum expresó su indignación y enfatizó que la intervención de Calderón constituye un acto reprochable, recordando que en la historia de México ha habido ejemplos de injerencia diplomática que afectaron la soberanía nacional, como el golpe de Estado contra Francisco I. Madero.
La mandataria señaló que Calderón, además de haber llegado a la Presidencia de manera cuestionada en 2006, buscó involucrar al gobierno estadounidense en asuntos internos de México, lo que consideró inaceptable y una actitud de “entreguista” y “vendepatrias”.
Sheinbaum subrayó que la reforma judicial fue aprobada con mayoría legislativa y que los señalamientos de Calderón sobre la falta de reacción del embajador Salazar no cambian la legitimidad de las decisiones adoptadas por el Poder Legislativo mexicano.