Nación
Claudia Bolaños
El secretario de Salud, David Kershenobich, advirtió que el consumo excesivo de bebidas azucaradas es uno de los principales factores que incrementan el riesgo de padecer obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, que se mantienen como las principales causas de mortalidad en México.
Con base en datos recientes del INEGI, destacó que en 2024 se registraron alrededor de 190 mil muertes por padecimientos cardiovasculares y más de 110 mil por diabetes mellitus.
Subrayó que el consumo de refrescos está presente en una parte considerable de los nuevos casos: uno de cada tres en diabetes y uno de cada siete en enfermedades del corazón.
Kershenobich señaló que el problema comienza desde la infancia, ya que siete de cada 10 niños y adolescentes en el país consumen refrescos diariamente, incluso durante el desayuno, y cuatro de cada 10 presentan sobrepeso u obesidad. Esto, dijo, favorece la acumulación de grasa abdominal que conduce al desarrollo de males crónicos.
El funcionario explicó que la obesidad y la diabetes pueden derivar en complicaciones graves como hipertensión, infartos, pie diabético, amputaciones, insuficiencia renal que requiere hemodiálisis, así como hígado graso y cirrosis no asociada al consumo de alcohol.
Añadió que incluso las bebidas light o cero tienen riesgos, pues estudios a largo plazo muestran que dos refrescos diarios de este tipo incrementan la probabilidad de infartos o hemorragias cerebrales, además de alterar la flora intestinal.
Frente a este panorama, adelantó que la Secretaría de Salud prepara campañas preventivas dirigidas a la niñez y la población en general, como parte del programa “Vive feliz, vive saludable”, con el objetivo de reducir el consumo de alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Kershenobich concluyó con un llamado a la reflexión sobre los hábitos cotidianos de consumo y preguntó: “Después de escuchar esto, ¿te tomarías un refresco diario?”.