El Paris Saint-Germain conquistó por segundo año consecutivo la Liga de Campeones al imponerse 4-3 en tanda de penales al Arsenal, luego de un empate 1-1 en tiempo reglamentario y prórroga en la final disputada el 30 de mayo en la Puskas Arena de Budapest.
El capitán Marquinhos celebró el logro al destacar la mentalidad del equipo dirigido por Luis Enrique, quien alcanzó su tercer título europeo como entrenador y se unió al selecto grupo de estrategas con al menos tres Copas de Europa. El técnico español reafirmó que el triunfo fue merecido tras una temporada de alto nivel competitivo.
Arsenal, campeón de la Liga Premier, se adelantó con un gol de Kai Havertz a los seis minutos, pero Ousmane Dembélé igualó el marcador desde el punto penal al 65. La definición se resolvió en la tanda, donde Gabriel Magalhaes falló el último disparo de los ingleses, permitiendo al PSG levantar nuevamente el trofeo.
El conjunto parisino se convirtió en el segundo club en retener el título en la era moderna, después del Real Madrid. Con una plantilla joven, cuyo promedio de edad es menor a 24 años, el PSG apunta ahora a igualar la racha de tres títulos consecutivos lograda por el Madrid entre 2016 y 2018.
La final, marcada por la intensidad y la solidez defensiva del Arsenal, dejó claro que el PSG se consolida como la fuerza dominante del fútbol europeo, capaz de superar incluso a los rivales más competitivos del continente.