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Nobel 2020 de Química: una lectura revolucionaria del diccionario de la vida

Nobel 2020 de Química: una lectura revolucionaria del diccionario de la vida

Puebla jueves 08 de octubre de 2020 - 04:47

Por Carlos Chimal

La Academia Sueca de Ciencias ha dado la sorpresa. Si bien Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna eran favoritas de aquellos que, año tras año, pronostican quiénes se llevarán el galardón, nadie pensaba que lo ganarían tan pronto. Los nombres de Taeghwan Hyeon, Moungi Bawendi y Christopher Murray sonaban con fuerza por sus aportaciones pioneras en el estudio de nanocristales. Lo mismo Stephen Buchwald y John Hartwig, debido a su trascendental contribución a una disciplina “puramente” química, la organometálica. Asimismo, Makoto Fujita era fuerte candidato gracias a su labor seminal acerca de estructuras supramoleculares que se autoensamblan.

Quizá el comité del Nobel ha querido ser, en esta ocasión, una especie de abogado del diablo, premiando a genetistas que se enfrascaron en una disputa legal por la patente de la técnica que imita el sistema inmune bacteriano CRISPR (acrónimo en inglés que significa Repeticiones Palindrómicas Cortas, Agrupadas y Regularmente Interespaciadas), con la esperanza de que hagan las paces. Pudieron haber incluido al bioquímico chino nacionalizado norteamericano, Feng Zhang, quien realizó notables contribuciones al demostrar que la técnica puede aplicarse a células de mamíferos. Pero no lo hicieron. De hecho, en la batalla legal están involucradas las tres instituciones a las que pertenecen las ganadoras y el mismo Zhang.

Dejando a un lado la química como un arte, como un bricolaje, los jurados se inclinaron por distinguir el descubrimiento de una técnica de genética molecular, espectacular y muy ingeniosa, sin duda, aunque puramente ingenieril.

Esto no es despectivo, de ninguna manera. Es una muestra de cómo las disciplinas científicas tradicionales, forjadas a lo largo del siglo XX, se han convertido en hiperciencias, donde las fronteras entre Biología, Química, Física son inciertas y sumamente creativas. Una consecuencia trascendental que conlleva la aparición de esta herramienta es que la evolución darwinista será un asunto cada vez más de ingeniería y menos de bricolaje natural.

El ADN, el código de la vida, puede ser visto como un larguísimo libro en forma de cadena helicoidal (a fin de ahorrar espacio), constituido de letras y palabras, puntuación y pausas, incluso de frases incoherentes (el llamado ADN basura). Tiene sus propias reglas gramaticales que se expresan en proteínas, formando, junto con otras moléculas químicas, toda clase de organismos, ya sea vegetales, animales, microbianos u hongos.

Sabiendo esto, muchos investigadores se lanzaron desde los años de 1980 a reinventarse como editores de textos, en este caso genómicos, cuya complejidad requería de un vasto conocimiento no sólo de la novedosa genética molecular, sino también de biología darwinista.

La francesa Emmanuelle Charpentier descubrió una molécula inédita en una bacteria (Streptococcus pyogenes), la cual forma parte del ancestral sistema inmune bacteriano. Las bacterias repelen el ataque de los virus mediante una poderosa, eficaz estrategia: cortan en cachitos el ADN del enemigo. Otra brillante genetista, la norteamericana Jennifer Doudna, había estado experimentando en el mismo campo con su equipo de colaboradores, así que, juntas consiguieron recrear estas “tijeras” inventadas por las bacterias hace millones de años. Un paso clave lo dieron al identificar los genes Cas, siempre presentes en células procariotas que poseen Repeticiones Palindrómicas Cortas, Agrupadas y Regularmente Interespaciadas.

De esa manera crearon CRISPR-Cas9, utilizando la proteína 9 asociada originalmente a dicho sistema inmune. Fieles al espíritu ingenieril humano, simplificaron de manera impecable los componentes, eliminando las “fiorituras” y “retruécanos” del bricolaje, propio de la evolución natural, poniendo a disposición de la humanidad una forma revolucionaria de combatir enfermedades hereditarias, hasta ahora incurables, así como ciertos tipos de cáncer.

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HG/CR

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