Por Guadalupe Juárez
Rocío Limón Maldonado madre de Paulina Camargo y Gilberto Barrón Cabrera del Colectivo con Amor y Esperanza en Huachinango consideraron que incluir a las madres y familias buscadoras en la arenga del 15 de septiembre es una forma de reconocer su trabajo.
Durante un conversatorio en la Ibero Puebla, la fundadora del Colectivo Paulina Camargo opinó que no tiene problema con el mensaje del gobernador Alejandro Armenta Mier e invitó a la ciudadanía a unírseles en su búsqueda.
“Sí qué vivan las madres buscadoras, sí qué vivan las familias que buscan a sus seres amados y que nos partimos la vida”, dijo.
Limón Maldonado agregó que hay que reconocerlas, pero no con el objetivo de que sigan con este trabajo de por vida, sino para que haya eficacia por parte de las autoridades.
Por su parte, Barrón Cabrera que busca a su hijo Gerzahín Barrón, opinó que por años los colectivos pidieron que un gobernador los escuchara, por lo que al llegar Armenta Mier les abrió la posibilidad de expresarles sus inquietudes, por tanto, no compartió la idea de calificarlo de manera negativa.
“El hecho de que el gobernador esté atento a los procesos de investigación, al trabajo entre todas las dependencias y entre ellas coordinado, hace que tengamos una visión totalmente diferente a la que pudieran decir que fue una expresión oportunista o darle realce a su carácter de gobernador”, dijo.
Hay que recordar que el Colectivo La Voz de los Desaparecidos en Puebla descalificó la arenga al señalar que buscó capitalizar su lucha, por lo que pidió diversos compromisos de la administración estatal como un informe detallado de cada carpeta de investigación, cumplir con los protocolos de búsqueda y garantizar la seguridad para sus búsquedas en campo.
Encuentran a tres de cuatro mujeres desaparecidas al día
Limón Maldonado compartió que al formar parte del Comité del Protocolo Alba, a diario llegan hasta cinco fichas de búsqueda de mujeres de varias edades, tres son localizadas en promedio y de dos se desconoce su paradero.
La activista compartió la historia de su hija y cómo a más de 11 años de su desaparición y con una condena contra el responsable de ello, José María, cree que tiene pocas posibilidades de hallar sus restos.
Exhibió que las primeras búsquedas que realizaron las autoridades estuvieron llenas de errores que ahora ya no se pueden corregir para dar con el paradero de Paulina.
En sus acompañamientos a otras víctimas, dijo que tardó en un caso hasta 1 año en revisar en el Semefo las fotografías de los cuerpos que llegaban para encontrar el cuerpo de un joven, por lo que acusó que al ser sólo cuatros agentes de investigación los que se encuentran en la fiscalía especializada en desapariciones el trabajo supera su capacidad operativa.
Célula en Huauchinango rinde frutos
Por su parte, el integrante del colectivo con Amor y Esperanza en Huachinango compartió que la célula municipal de Huauchinango logran encontrar hasta el 70 por ciento de las personas desaparecidas en los años recientes a pesar que sólo cuentan con un ministerio público y dos agentes investigadores.
Sin embargo, lamentó que las cifras no sean positivas en el caso de las desapariciones de larga data, como el caso de su hijo, cuya denuncia la tuvo que hacer de manera virtual ante la falta de autoridades que la tomaran en su demarcación.