A 20 años del fallecimiento de Rocío Dúrcal, seguidores y familiares se reunieron en la Basílica de Guadalupe para recordarla con una misa en su honor, donde su legado musical y su vínculo con México estuvieron presentes.
Durante la ceremonia, admiradores de la intérprete acudieron al recinto para rendir tributo a quien fue considerada “la española más mexicana”, entonando sus canciones y recordando su trayectoria artística, que la consolidó como una de las figuras más queridas del género ranchero.
El homenaje contó con la presencia de su hermano, Arturo de las Heras, quien encabezó el acto y compartió momentos emotivos junto a los asistentes, destacando el cariño que el público mexicano mantiene hacia la cantante incluso después de dos décadas de su muerte.
La conmemoración se realizó en la Basílica debido a la estrecha relación de la artista con México, país donde desarrolló gran parte de su carrera y donde descansan parte de sus cenizas, lo que refuerza el significado simbólico del recinto para sus seguidores.