Por Guadalupe Romero
Medicinas, alimentos, utensilios, envíos, equipo y un sin fin de artículos indispensables para hacer frente a la pandemia Covid-19 requieren de etiquetas, instructivos, embalaje y empaques para ser trasladados y utilizados, de ello se encargan más de 420 mil trabajadores calificados cuya actividad fue excluida como esencial por el Gobierno federal y por ello se encuentra detenida.
En entrevista para ContraRéplica, Román López Meneses, presidente de la Asociación Nacional de Industriales y Distribuidores para la Industria Gráfica (Anidigraf, organismo que une a más de 24 mil empresas), señala que se logró el consenso de otras 10 asociaciones de industriales y proveedores de la industria gráfica de México, para dirigirse a las autoridades y argumentar la necesidad de no detener su actividad.
El sector se encuentra disperso por todo el país aunque ciudades como Monterrey, Guadalajara y CdMx, así como el Bajío en los últimos 15 años por el desarrollo de industrias como la automotriz, concentran buena parte de las empresas de la industria gráfica, y de ese total 70 por ciento paró su operación.
Los que aún operan tienen que ver con la producción e impresión de algunos productos sanitarios, e “imprimen los manuales del Gobierno para informar sobre la pandemia, por eso llama poderosamente la atención que la industria de la celulosa, del papel no se considere esencial”.
“La Asociación y en conjunto con otras que representamos al sector, tratamos de digerir esto lo más pronto posible con tal de darle a nuestros asociados cierta certeza en el tema de la operación porque es difícil imaginar los productos que todos consumimos sin etiqueta y sin envase… En los productos de limpieza y de salud, por ejemplo, las etiquetas descriptivas son indispensables.
“Además hoy con la emergencia sanitaria todos estamos ordenando a domicilio y los productos deben viajar y protegerse con empaque, y los medicamentos que se utilizan ahora y todo el tiempo llevan instructivos”, subraya López Meneses.
Y como otras industrias, el Covid-19 tomó mal parados a los impresores y papeleros, “2020 era ya un año desafiante”, el país venía con un crecimiento cero, “somos un termómetro muy sensible sobre el consumo” y el sector argumentaba ante el gobierno puntos fiscales esenciales.
“Nuestros insumos son mayoritariamente de importación y los costos, dependiendo de la actividad, son entre 70 y 80 por ciento derivados de estos, por lo que al cotizarse en dólares y euros ya nos colocaban en una situación desafiante”, argumenta el líder gremial.
El valor de las artes gráficas en el país se estima en unos 16 mil millones de dólares, con un aporte al producto interno bruto de más del 1.25 por ciento, “y como industria gráfica mexicana está ubicada entre las 10 mejores del mundo, y dentro del continente ocupa el segundo lugar en importancia, después solo de Estados Unidos, y en América Latina el primero”.
Juan Rivas, presidente y director general de Offset Multicolor, obtuvo por tres años consecutivos la medalla al mejor impresor del mundo, galardón otorgado por Print of American, que organiza la feria de Chicago, Estados Unidos.
“Para nosotros lo más importante es la salud de los mexicanos.
Lo segundo es que, pese a que el Gobierno federal dijo que aguantáramos 30 días y se pagaran los salarios, por la experiencia en otros países pues esto no solo será de 30 ni de 90 días porque ahora ya estamos en fase 3 y han pasado dos meses, y todavía no se ve la luz al final del túnel.
“Si ves las cifras es una industria que 92 por ciento se va para el consumo interno y solamente 8 por ciento se exporta, la posibilidad de exportarle, con el nuevo tratado comercial T-MEC, al consumidor más importante del mundo es una ventana enorme, máxime con los cambios en la manufactura china, de la que se ha dependido en los últimos 30 años, y ahí México tiene una ventana enorme, y ahí la industria tiene una gran oportunidad en la que nos enfocaremos en capacitar a nuestro asociados en cómo empujar la parte exportadora”, adelantó López Meneses.
SIDE
Propuesta gráfica
• Eliminación o Disminución del impuesto sobre nóminas, como apoyo a todas aquellas empresas que acepten el convenio de sostener el empleo y salarios al 100% por 90 días.
• Diferir (sin condonación) las contribuciones a la seguridad social por 12 meses, sin cargo de intereses.
• Diferir pagos de impuestos de las empresas hasta 90 días sin causar actualización y recargos.
• Suspensión temporal del pago del IVA y del ISR propio, a las medianas y pequeñas empresas (con ingresos de hasta 4 millones de pesos), por un periodo de 90 días y otorgar la facilidad de que se pague el impuesto hasta en 12 mensualidades sin que se causen actualizaciones y recargos.
• Posibilidad de acreditar saldos a favor de IVA contra ISR, solicitando se aplique la compensación universal, en los términos previstos hasta 2018 durante todo el 2020.
• Pagar el IVA de las importaciones en 3 o 6 o 9 mensualidades sin causar actualización y recargos.
• Otorgar un crédito fiscal del 5% por los pagos de salarios para evitar el despido de los trabajadores y, pudiendo aplicar este crédito contra cualquier impuesto a cargo que se tenga. Entre otras propuestas.