Por: Mario Alberto Mejía
El nombre Marco Antonio T. V. o el apodo El Negro no significaban nada para los habitantes de esta ciudad. Hasta hoy.
La mañana de ayer, la ciudad se enteró que detrás de ese nombre
y ese apodo había mucho poder y peligrosidad.
Que le pertenece a un sujeto que fue
capaz de hacer creer a las autoridades que otra persona era el líder del tráfico de drogas en la capital poblana; que sus tentáculos se extienden hacia el peligroso Bukanas, líder del huachicol en el Triángulo Rojo, prófugo desde hace un par de años; que es, entre otras muchas cosas, el responsable del incremento de las ejecuciones y ajustes de cuentas en la Angelópolis.
Marco Antonio N, mejor conocido como El Buda o El Madrina o El Chiva o El
Negro o El Gordo o El Marino o El Bombón, fue capturado por la Fiscalía General del Estado y ahí se supo que no era un simple vendedor de piratería del mercado La Cuchilla sino el auténtico Rey del Narcomenudeo en la capital y sus alrededores.
La detención, explicó el gobernador
Luis Miguel Barbosa Huerta, echó abajo la hipótesis de que José Christian N, alias El Grillo, era jefe del narcomenudeo en el municipio de Puebla, y que ahora se encuentra detenido en un penal de alta seguridad en Oaxaca.
De hecho, el gobernador fue el responsable de ofrecer la mejor radiografía de El
Buda o El Madrina o El Chiva o El Negro o El Gordo o El Marino o El Bombón:
“Era el jefe de todos, si se pensó que
El Grillo era el jefe de la delincuencia en Puebla, (pero) era uno de los brazos, el jefe de todos era éste, y va haber mucha información sobre él. En Puebla se dejó crecer el control de la delincuencia en zonas específicas, los mercados, las zonas calientes y este era el jefe de todos, no hay que descartar muchas acciones de respuesta, sabemos quiénes son los brazos que tiene”.
Y, en efecto, el poderío de El Buda
o El Madrina o El Chiva o El Negro o El Gordo o El Marino o El Bombón se extiende en toda la capital y zona aledañas. Lo mismo contrala los mercados Xonaca, Unión Morelos, La Acocota, como La Fayuca y la zona de la 46 Poniente, ampliamente conocida por la venta de autopartes robadas.
Su ficha criminal advierte su versatilidad delictiva: narcomenudeo, piratería,
el control sobre los ambulantes; prostitución, robo a casa habitación, robo a transportes de pasajeros; el control de grupos de asaltantes y extorsionadores.
Para la Fiscalía General del Estado
no hay duda que Marco Antonio N es el responsable de un gran número de ejecuciones de mujeres y hombres en el estado de Puebla y de la mayoría de cadáveres tirados en la zona conurbada.
Tras su detención, Miguel Barbosa
calificó como “un gran paso” la captura de este sujeto, resultado de las labores
de inteligencia y el trabajo coordinado
entre las instancias de seguridad.
Hoy, el nombre de Marco Antonio N
o los apodos de El Buda o El Madrina o El Chiva o El Negro o El Gordo o El Marino o El Bombón, lo dice todo.
El rey del narcomenudeo está preso.