Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano y de la Guardia Nacional detuvieron en Sinaloa a Jesús Abraham “N”, alias “El Talibán”, y a otros cuatro presuntos integrantes de una célula delictiva vinculada con la facción de Los Chapitos, del Cártel del Pacífico. Las autoridades relacionan a los cinco detenidos con el secuestro y homicidio de 10 trabajadores mineros en La Concordia, así como con la privación de la libertad de cuatro turistas del Estado de México en Mazatlán.
Las detenciones se realizaron mediante dos operativos efectuados los días 16 y 17 de octubre en los municipios de El Rosario y Mazatlán, como resultado de trabajos de inteligencia militar y coordinación entre autoridades federales y estatales.
La primera intervención tuvo lugar en El Rosario, donde el 16 de octubre fueron detenidos cuatro presuntos integrantes de una célula delictiva. De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), los arrestados formarían parte del círculo de seguridad de Óscar Luciano “N”, alias “Casco” o “El 81”, identificado como jefe regional de Los Chapitos. Entre ellos se encuentra una persona de nacionalidad colombiana.
A partir de la información obtenida durante esa operación, las autoridades desplegaron una segunda acción en Mazatlán, donde el 17 de octubre capturaron a Jesús Abraham “N”, conocido como “El Talibán”. La Defensa lo identificó como una persona de confianza de Juan Benito “N”, alias “Beny 17”, señalado como jefe regional de la misma facción criminal.
Durante los operativos, los elementos de seguridad aseguraron armamento, equipo táctico y un vehículo. En las acciones participaron efectivos del Ejército, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, con apoyo de tres helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana.
De acuerdo con la información de la Defensa, los cinco detenidos están relacionados con el secuestro de 10 trabajadores de la empresa minera Canam/Vizsla Silver Corp., ocurrido el 23 de enero de 2026 en el municipio de La Concordia. En febrero, nueve de los trabajadores fueron localizados sin vida, mientras que uno continúa desaparecido.
Asimismo, las autoridades los relacionan con el secuestro de cuatro turistas originarios del Estado de México, ocurrido el 3 de febrero en Mazatlán. Las víctimas permanecen sin ser localizadas, mientras continúan las investigaciones para esclarecer los hechos.
Los cinco detenidos y los objetos asegurados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR), con sede en Culiacán, para continuar con las diligencias correspondientes y determinar su situación jurídica.