La industria de la lucha libre mexicana vivió momentos de confusión luego de que circulara en redes sociales la versión sobre la supuesta muerte del luchador Carlos Santiago Espada, conocido en el ring como Konnan. Sin embargo, colegas y personas cercanas al gladiador aclararon que el exreferente de la Triple A continúa con vida, aunque enfrenta un estado de salud delicado.
Los rumores comenzaron a difundirse el viernes 6 de marzo después de que el luchador Kung Fu Jr. publicara en Facebook un mensaje que fue interpretado como una despedida dirigida a Konnan. Esta publicación provocó una rápida reacción entre seguidores y figuras del pancracio mexicano, quienes comenzaron a replicar la información sobre su presunto fallecimiento.
La especulación creció luego de que el creador de contenido conocido como “El Potro de Acero en el Ring” señalara en un video publicado en TikTok que el también llamado “Comandante” atravesaba por una situación médica complicada. Según esa versión, el luchador no había tenido apariciones públicas desde finales de enero, lo que alimentó aún más las versiones sobre su estado de salud.
Ante la ola de mensajes en redes sociales, varios luchadores salieron a aclarar la situación. Uno de ellos fue Mark Jindrak, recordado en México como Marco Corleone, quien aseguró que logró comunicarse directamente con Konnan y confirmó que no había fallecido, aunque sí enfrenta complicaciones médicas.
Posteriormente, el periodista especializado en lucha libre conocido como “El Planchitas” informó que el luchador de 62 años fue sometido a la amputación de una pierna. De acuerdo con su reporte, el procedimiento se realizó tras una serie de problemas de salud que el gladiador ha arrastrado durante varios años y que actualmente lo mantienen en atención médica en San Diego, Estados Unidos.
El propio Konnan ha hablado en distintas ocasiones sobre los padecimientos que han afectado su salud desde mediados de la década de 2000. En entrevistas pasadas explicó que en 2007 recibió un trasplante de riñón tras sufrir daños derivados del uso prolongado de analgésicos y otros medicamentos utilizados para soportar el dolor causado por las lesiones acumuladas durante su carrera.
A estos problemas se sumaron otras intervenciones médicas, como una cirugía de cadera realizada en 2018 debido al desgaste físico derivado de su trayectoria en los encordados. Además, el luchador reveló que en 2021 enfrentó una grave infección por Covid-19 que provocó complicaciones cardíacas y renales que pusieron en riesgo su vida.
Como consecuencia de estos problemas, los riñones del exlíder del grupo “Los Gringos Locos” volvieron a deteriorarse, por lo que permanece en espera de un nuevo trasplante. Estas complicaciones médicas han provocado que el luchador se mantenga alejado de las actividades públicas y de los eventos de lucha libre en los últimos meses.