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En el marco del Día de Muertos, una coalición de organizaciones de derechos de inmigrantes, sindicatos e instituciones civiles anunció en Washington D.C. el inicio del Fin de Semana de Acción por los Desaparecidos, una jornada nacional que contempla 120 protestas, vigilias y actividades culturales en todo Estados Unidos para exigir el cierre de los centros de detención del ICE y justicia para los migrantes fallecidos bajo custodia.
El acto simbólico se realizó frente a una ofrenda de Día de Muertos colocada en una iglesia cercana al Capitolio, donde 25 activistas sostuvieron pancartas con los nombres de los 25 inmigrantes que murieron en centros de detención del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) durante 2025. El evento inició con un mariachi, seguido de una ceremonia en la que, tras leer cada nombre, los asistentes respondían al unísono “Presente”.
“Queremos honrar a quienes han perdido la vida y recordar que su memoria impulsa nuestra lucha”, afirmó Isaías Guerrero, director de Fight Back Popular Democracy, organización que agrupa a 47 colectivos en todo el país. Guerrero explicó que esta acción busca visibilizar el sufrimiento de miles de personas migrantes y exigir al gobierno estadounidense el fin de las detenciones migratorias.
El movimiento cuenta con el respaldo de National Day Labor Organizing Network, Detention Watch Network, Public Citizen, Women’s Peace March, The Workers Circle, y Strategic Organizing Initiative, entre otros. Según Setareh Ghandehari, director de abogacía de la Detention Watch Network, “éste ha sido el año más mortífero para las personas detenidas por el ICE en décadas”. Subrayó además que el organismo “opera hoy como la fuerza policiaca más grande del país y mantiene el sistema de detención de inmigrantes más extenso del mundo”.
Activistas provenientes de Virginia, Maryland, Kansas y Arizona relataron ante medios de comunicación los abusos dentro de los centros de detención y la importancia de fortalecer la movilización pacífica de comunidades migrantes, sindicatos e iglesias.
Entre los testimonios, Beatriz Batres, de La Colectiva en Virginia, rechazó que la meta sea mejorar las condiciones en los centros, al insistir en que “deben cerrarse por completo”. En tanto, Yenny Telles, de Sunflower Kansas, recordó a las personas migrantes que perdieron la vida buscando un futuro mejor.
La congresista Emily Randall, descendiente de una familia mexicano-estadounidense, denunció que el ICE ha restringido el acceso a legisladores federales que buscan inspeccionar los centros de detención, lo que calificó como una violación a la supervisión constitucional. “Los detenidos no deberían estar encarcelados en nuestras comunidades ni privados de atención médica, alimentos o contacto con sus familias”, afirmó.
El evento concluyó con un llamado a la acción colectiva. “No permitiremos que este gobierno destruya el manto de la justicia”, dijo Guerrero. “Conmemoramos a quienes desaparecieron en detención y convertimos su memoria en parte de una visión de liberación para todos”.