Puebla
Por Ivan Rivera
Todos lo conocían como El Costras y en el mundo criminal de la capital poblana sabían que era el hombre fuerte tras la caída de José Christian “N”, alias El Grillo.
Sanguinario como sicario, temerario como delincuente de alta peligrosidad y leal como lo exige el mundo del hampa, Rafael “R”, era, además, la mano derecha de La Patrona y quien asumió el control de la organización tras la captura de su pareja.
La historia de El Costras está ligada a multihomicidios y el férreo control de la venta de narcóticos al menudeo, así como la persecución y exterminio de los enemigos de la banda. Rafael “R”, por ejemplo, fue uno de los responsables de la muerte de un policía estatal, en julio de 2018, cuando también perecieron siete personas y cuyos cuerpos fueron arrojados en el municipio de Amozoc.
Para él no importaba matar a un civil o a un uniformado, de hecho, en su negro historial cargaría con el asesinato de un policía que fue secuestrado en la colonia La Paz, y sería el responsable de otras dos muertes en las colonias Bosques de Manzanilla y Santa Margarita, además, de otras cuatro personas que fueron ejecutadas y sus cuerpos fueron abandonados en un vehículo fuera de una plaza comercial, ubicada sobre la autopista México-Puebla.
Al término de un baile popular, al interior de un taller mecánico o incluso en las mismas inmediaciones del mercado Morelos, para El Costras no importaba el lugar para cometer sus crímenes y causar temor entre sus enemigos.
Hoy, el narcomenudista forma parte de la lista de los objetivos capturados del Atlas Delictivo del estado de Puebla, pero su detención no fue sencilla. Para que la Secretaría de Seguridad Pública estatal pudiera echarle el guante tuvo que desatarse una balacera en pleno baile sonidero, organizado en las inmediaciones del mercado Morelos en honor a la Niña Blanca, como es conocida la Santa Muerte.
Rafael “R” era el encargado de distribuir los estupefacientes dentro del mercado Morelos y su detención confirmó ese y otros señalamientos.
Al ser capturado portaba un arma calibre .9 milímetros abastecida con cartuchos, un kilogramo de cannabis y 163 dosis de cristal, además de dinero en efectivo.
Con solo 31 años de edad, El Costras era especialista en ejecutar cobros de derecho de piso a los locatarios del mercado Morelos y, prácticamente, controlaba toda la operación de las extorsiones y venta de droga en este centro de abasto.
Al interior de un taller mecánico, dos personas fueron víctimas de su poder al ser asesinados a sangre fría por negarse a pagar la cuota de derecho de piso, esto a dos años y medio de distancia de su captura.
La detención de El Costras se suma a los logros de la SSP que, con la estrategia de seguridad implementada, han desarticulado a unas 18 bandas delictivas que operaban en la Angelópolis.
La caída del narcomenudista fue celebrada por el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa Huerta, quien también adelantó que la Fiscalía General del Estado reabrirá varias carpetas de investigación que habían sido archivadas por gobiernos anteriores y en los que se encontraba involucrado Rafael “R”, El Grillo, El Negro y muchos más.
El mandatario estatal puso el ojo sobre los extitulares de la SSP y SSC, Jesús Morales y Manuel Alonso, puesdijo que, junto con el Fiscal Víctor Carrancá, fueron omisos en la persecución de bandas criminales como la que lideraba El Grillo.
“El operativo importantísimo que se desarrolló en el mercado Morelos, donde llevaban a cabo una fiesta. Tenemos todo, una actividad de inteligencia que venía muy completa, las cuentas bancarias donde le depositaban el dinero a la señora (Carolina “N”, La Patrona), los homicidios en los que ha participado, fue uno de los que participó en la violencia (electoral) del 1 de julio de 2018”, reveló el jefe del Poder Ejecutivo estatal.